A guarimba septembrina, rebelión y producción popular

A guarimba septembrina, rebelión y producción popular

Los oposicionismos de diversos matices fascistas que se nuclean en la MUD y los extremistas que controla directamente el Departamento de Estado y la U.S. Embassy en Caracas están montados en una agenda violenta, que pretende arrancar con las guarimbas que bien manejan los rectores universitarios de la AVERU, hasta llegar a un estado de conmoción nacional, de muertes provocadas por ellos, junto con paramilitares y la comandita de jóvenes que han mandado a entrenarse en Chile, México, Colombia y EEUU, en operaciones insurreccionales, asesinatos y terrorismo, con la mampara de “estudiante”, de manera que con sus actos genocidas y terroristas, justifiquen la intervención externa y el golpe de Estado.

Esta pretensión del golpismo será fallida por cuanto no lo lograron con la guerra económica y no lo lograrán, porque, a pesar de todas las adversidades y de la caída de los ingresos por el precio del barril de petróleo venezolano y del dumping practicado por el gobierno estadounidense, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha logrado apuntalar medidas económicas sólidas, a corto, mediano y largo plazo, para la estabilización económica, la producción nacional y la protección del salario familiar de todos los trabajadores, aunque la parasitaria Fedecámaras-Venamcham esté ideando nuevas tácticas de lucha contra el gobierno que le dejen grandes beneficios económicos, a costa del pueblo.

Aún con este panorama de tensiones sociales, con la campaña que los medios privados vienen anunciando acerca de “La Salida” y el “cambio” que no es cambio, sino la restauración de la IV República adeco-copeyana burguesa, el momento es preciso para profundizar la revolución bolivariana, socialista y chavista, sin buscar otras fórmulas en las fuentes del capitalismo, sino en la fuente del Plan de la Patria y sus cinco objetivos históricos, que nos legó el Comandante Hugo Chávez, lo que pasa, irreversíblemente, por apoyar sin cortapisas y radicalmente, todas las medidas y acciones orientadas por el Presidente Nicolás Maduro, a la vez que, saliendo de la burocracia del Estado y de los cargos de jefatura de todos los quintacolumna enemigos del gobierno revolucionario, en los términos en los que, ampliamente, lo ha planteado el Diputado Diosdado Cabello Rondón.

A la par de lo anterior y como principal determinación, estamos obligados a producir en primer lugar, a producir en segundo lugar y a producir en tercer lugar, para así, empoderarnos de nuestra soberanía nacional, desde la generación de riqueza y el abastecimiento que, gradualmente, nos lleven a la autosustentabilidad.

De no darse, fundamentalmente, esta condición, un estimado amigo, gobernador de mi tierra natal, Alexis Ramírez ha dicho, con palabras menos prosaicas que las mías: “todo lo demás es paja”.

Por supuesto, el futuro inmediato y enfrentar el golpismo para que no lloremos a los muertos, como los causados recientemente, en el 2013 y 2014, en las pasadas guarimbas, exige de mucha disciplina de parte de los revolucionarios y de mucha determinación que lleve a la cárcel a los rectores, autoridades universitarias y a todos aquellos que intenten reeditar las guarimbas en los próximos días del mes de septiembre, mes en el que los voceros fascistas amenazan con prender calles del país.

También, requerimos que el desabastecimiento programado, la especulación y usura, sean combatidos radicalmente y la producción sea elevada sustancialmente, con la capacidad real con la que contamos objetívamente, importando además, todo cuanto sea necesario, hasta que tengamos, en el mediano plazo, un parque industrial y mecanismos de autoabastecimiento, con empresas mixtas, privadas y de producción social, lo que necesariamente, obligará al Estado a liquidar a la parasitaria tradicional burguesía pseudoempresarial y parasitaria, que se ha dedicado al lucro voraz, a costa del Estado y del Pueblo.

Dicho en otros términos, urge liquidar el viejo esquema y los viejos parásitos pseudoempresariales de Fedecámaras-Venamcham, por todas las vías posibles, o ellos lograrán su cometido golpista y depredador. Y no hay otra fórmula mágica, truculenta, misteriosa o audaz, que produciendo, sin caer en las estúpidas recetas neoliberales, propias del más rancio capitalismo, que rezan, cual rosario de beatas de moral distraída, que el “Estado y el gobierno no pueden gerenciar, ni administrar empresas de ningún tipo”, expresión tan ridícula, por carecer de basamento real y por desubicada, como aquella estupidez que aún enseñan todas las escuelas y facultades de las ciencias económicas, de que existen las “leyes naturales del mercado”, idea tan real como la existencia de la cuantificación planquiana o los renos voladores de Santa Claus.

De esto se trata la rebelión popular: de desplazar a los parásitos que controlan, roban al pueblo y lo desangran con el sobreprecio, las largas colas humillantes y la zozobra; también se trata de asumir el control de la producción, con los honestos, que no son otros que los trabajadores, con los que, realmente contamos, en unidad con nuestra FANB revolucionaria, para defender la Patria y la revolución, al lado del Presidente Nicolás Maduro, según el legado del Comandante Chávez, por cuanto debemos profundizar la revolución produciendo, con el mismo fervor revolucionario del socialismo bolivariano y chavista.

Septiembre es una gran oportunidad de empinarnos por sobre la guarimba golpista y asesina, para que con la rebelión del Pueblo, nos reimpulsemos.

Produzcamos en cada región de todo y con todo lo humanamente posible. Mientras tanto, el gobierno nacional, en esta línea del reimpulso económico y para no deslizar el problema del rentismo a las regiones, pudiera paralizar toda entrega de divisas al sector privado, sobre todo, a ese que se nuclea en la parasitaria voraz Fedecámaras-Venamcham y monopolios depredadores, como Empresas Polar, por lo que urge que destine recursos en dólares, yuanes y rublos, sin olvidar la posibilidad de hacer realidad el Sucre, para que las gobernaciones adquieran la tecnología, maquinaria, materia prima insumos y transferencia tecnológica, que permitan que en el corto o inmediato plazo, cada región produzca para autoabastecernos y no depender del chantaje, ni de la especulación y usura. Si liquidamos la hiperinflación, atosigando el mercado de producción y de productos, además de generar riqueza productiva, no habrá guarimbero, ni lacra de rector universitario tarifado de la Embajada estadounidense, ni paramilitar, ni Marine que con su genocidio y destrucción, puedan hacer que nuestra revolución bolivariana, socialista y chavista deje de ser irreversible.

Prof. Luis Pino

@l2pino2

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