Alí Rodríguez Araque: Petróleo: el conflicto permanente

Alí Rodríguez Araque: Petróleo: el conflicto permanente

“Para entender lo que ocurre en Venezuela hay que estudiar el problema petrolero. Ahí está la esencia del problema, no es si hay o no hay democracia, si un ministro es tal o cual cosa, o si el Presidente es esto o aquello…nada de eso. El asunto problema se llama petróleo, y más aún: regalía, impuestos, participación accionaria, y solución de controversias” (…)La nacionalización (1975) provocó un conjunto de efectos políticos, e, incluso, ideológicos. Se consideró que como el petróleo ya era venezolano y se habían nacionalizado todas las actividades, salvo la comercialización y la asistencia tecnológica, pues no había mayores conquistas que alcanzar. La nacionalización aparecía como la máxima victoria en todos los programas de todos los partidos políticos, desde el socialcristiano Copei hasta el Partido Comunista. De manera que se había logrado el máximo objetivo.

La consecuencia de todo esto es que, prácticamente todos los partidos políticos se quedaron sin programa. Eso se observa al analizar el proceso político venezolano, a partir de los años setenta.

Desarme ideológico

¿Qué ocurre? La clase política dominante se dedica al disfrute. Hace eclosión el fenómeno de la corrupción, así como el de los grandes subsidios, créditos que no retornaban al Estado. Se formó eso que llamaron “una nueva clase” en Venezuela; una nueva clase de ricos, no voy a llamarla burguesa porque ese es un término que históricamente tiene una clara definición.

Eso desarmó ideológicamente al país y creó las condiciones para que toda la oleada neoliberal que agitaba el mundo llegara también a Venezuela y se expresara en la política petrolera. La visión en el país era incrementar la producción de crudo, sin importar las consecuencias que esto tendría en el escenario petrolero mundial.

Eso condujo a que Venezuela entrara en un conflicto interno dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), porque su objetivo era llegar a 6 millones de barriles diarios, muy por encima de las cuotas que se establecieron en su seno.

Cada país entonces comienza a violar sus cuotas: Arabia Saudita, Venezuela, y otras naciones que, incluso, tenían mayores posibilidades de un manejo más rápido que Venezuela, en cuanto a la administración de la producción de sus yacimientos. El resultado de esto es que se produce una violenta caída de los precios del barril de petróleo.

Cuando el Presidente Hugo Chávez asume el mando en Venezuela, todos lo recordamos, los precios estaban cerca de 7 dólares por barril.

(…) Así que la perspectiva para ese año era muy dura desde el punto de vista económico. Se planteó incluso la necesidad de contratar un empréstito por 3 mil millones de dólares para poder cubrir los gastos del Estado y particularmente el pago de salarios y sueldos.

Yo asumí en esa oportunidad una doble tarea: buscar una solución en el seno de la OPEP y buscar un empréstito que nos permitiera encarar una situación muy crítica. Bueno, gracias a la política que desarrolló el Presidente Chávez, logramos resolver los problemas internos en la OPEP, sus contradicciones, retornar a la política de cuotas, regular la producción, que es lo que está establecido en sus estatutos, para lograr la estabilidad de los precios y, al mismo tiempo pues, ir mejorando el ingreso, que ya para finales de 1999 estaba en alrededor de 16 dólares por barril. Así finalmente no fue necesario contratar un empréstito tan elevado, y pudo irse normalizando el problema de la economía nacional.

Quien representó siempre las posiciones del gobierno en el Congreso Nacional durante la Apertura Petrolera fue la gerencia de PDVSA. Eran personajes de PDVSA, ocasionalmente iba el Ministro de Energía y Minas, Erwin Arrieta, pero acompañado siempre de los asesores de PDVSA. (…) Tanto fue así que incluso era frecuente oír que venían de Maraven o Lagoven, que eran las dos grandes fuerzas internas; Corpoven era el resultado de todas las pequeñas empresas que se fusionaron con la nacionalización.

Pdvsa neoliberal

Era una estrategia que no tomaba en cuenta el impacto que iba a tener en los precios a escala mundial, es decir, una estrategia que favorecía ampliamente a los consumidores por los precios bajos, básicamente a los grandes consumidores como, por ejemplo, de Estados Unidos, que tiene apenas 5% de la población del planeta, pero que consume 25% de la energía y del petróleo que se consume en el mundo.

La apertura

En cuanto a la Apertura Petrolera yo planteé el debate en el Congreso Nacional, porque se veía evidentemente que la casi totalidad de los parlamentarios no habían leído los contratos relacionados con las empresas que iban a operar bajo esa figura. Y si los habían leído era por encima, sin ir a la esencia del problema.

(…) Bien, en el Congreso se llevaron entonces los contratos y como ya dije, en el caso de los crudos pesados llevaban las regalías a cero por ciento; el caso de los crudos livianos ataban la regalía al movimiento de los precios, lo que llamaban la tasa interna de retorno: si los precios bajaban, entonces bajaba también la regalía, lo cual va absolutamente en contra de lo que en términos elementales significa ese concepto.

La regalía es la contribución que impone el propietario del recurso natural a aquel que quiera acceder al mismo y obtener un beneficio por su explotación. Esa es la regalía, independientemente de que los precios estén altos o bajos.

Bueno, por dondequiera que se le miraba eso resultaba un impacto negativo enorme, terrible, para las finanzas del Estado y, en consecuencia, para un país que vive básicamente de ese ingreso. Eso se tradujo en el incremento de la pobreza, como efectivamente ocurrió. Todo eso sucedió hasta la llegada del Presidente Chávez.

(…) De manera que cuando se llega al momento de la Apertura, en el Congreso Nacional, mientras estuvimos el doctor Álvaro Silva Calderón y yo, éramos quienes votábamos en contra de decisiones de esa naturaleza y otras decisiones, no solamente en el ámbito petrolero. Entonces el rol de AD terminó siendo de complicidad total, con lo que venía desde PDVSA, empresa que, a su vez, estaba influida o prácticamente gobernada por las ideas neoliberales. Así que fue muy triste el papel de AD y consecuentemente también de Copei.

Factor decisivo

El factor decisivo en la política venezolana sigue siendo el petróleo, era y sigue siendo el petróleo. Prácticamente el origen de todos los conflictos en Venezuela, la caída de Carlos Andrés Pérez, por ejemplo, tiene que ver con el problema petrolero.

Cuando el Presidente Chávez llega a Miraflores, me designa Ministro de Energía y Minas. Entonces comenzamos a tomar ciertas medidas. Una de las medidas que recuerdo mucho fue rescindir el convenio que se tenía con varias empresas para la explotación del gas en el noreste del país (Proyecto Cristobal Colón), porque, bueno, no cumplieron con los términos que se establecían en el mismo, ni habían iniciado las operaciones de explotación del gas en el plazo acordado.

Pero todavía PDVSA seguía siendo el poder…Todavía cuando yo era Ministro no ocurrió mayor cosa. Luego yo tuve que salir para la OPEP para ocupar la Secretaría General.

Los conflictos ocurrieron progresivamente cuando el Presidente Chávez decide elevar de nuevo las regalías petroleras de 1% a 16,67%, eso ya de nuevo provoca un efecto en las empresas petroleras y en sus agentes internos, que estaban alojados aquí en PDVSA.

Además, luego se aprueba la Ley Orgánica de Hidrocarburos y se modifica el Impuesto sobre la Renta hacia arriba. Por supuesto que el ataque se hace cada vez más feroz contra el Presidente Chávez, y se llega a tal grado que terminan con el golpe de Estado del 11 de abril de 2002.

Como consecuencia del golpe de Estado me llama el Presidente Chávez y yo vine de inmediato a Caracas a reunirme con él. En ese momento él me pidió que ocupara de la presidencia de PDVSA, cargo que yo no habría querido nunca. Incluso inmediatamente después de las elecciones él me planteó que lo asumiera y yo fui partidario de ocupar el Ministerio, porque siempre he sostenido que el Estado, a través del Ministerio de Petróleo y Minería, es el que debe dictar las políticas, debe ejercer el control de la industria, porque la industria petrolera es del Estado. Es por esa razón por la que en la primera experiencia que tuve en el Gobierno Bolivariano fui directamente al Ministerio. Es en la gestión de Rafael Ramírez cuando vienen estas dos medidas y viene el conflicto.

El conflicto, el golpe de Estado, tiene como ya lo dije un claro origen petrolero, es decir, en fin de cuentas ¿dónde está el conflicto permanente? Está en cuánto pagan las empresas por regalías, cuánto pagan por impuestos, cuál es la participación de las empresas en las empresas mixtas, cuál es la participación accionaria en las empresas mixtas, y cómo se resuelven las dudas y controversias y los conflictos que puedan surgir entre la industria y las compañías petroleras. Esa es la esencia del problema. Incluso, lo que hoy vemos, los conflictos que hoy vemos, tienen como esencia, como razón fundamental, esencial, esos cuatro factores.

El conflicto interno se da por la distribución del ingreso, y principalmente del ingreso petrolero. El Presidente Chávez invirtió la relación de la distribución del ingreso: antes de su mandato era cada vez mayor la remuneración destinada al capital, y cada vez menor la remuneración dirigida al factor trabajo.

El Presidente Chávez fue incrementando las remuneraciones al trabajo, eso es público y notorio, así que no tengo que ahondar mucho en el tema. Le dedicó cada vez mayores recursos al Estado para resolver el problema social, el problema de la pobreza, el problema de la alimentación.

Yo creo que el Presidente Chávez ayudó mucho a salvar la OPEP. La OPEP estaba en peligro, la OPEP marchaba hacia la destrucción como consecuencia de las políticas neoliberales que tenían como foco la expansión irracional de la producción de petróleo. Al desarrollarse una política que retornaba a la racionalidad de la OPEP, pues uno puede decir que influyó mucho, no solamente él o Venezuela, pero obviamente que jugó un papel clave y así fue reconocido prácticamente por todos los países integrantes.

Yo creo que la mayoría del pueblo venezolano, independientemente de que uno haga los análisis que podamos hacer los que hemos tenido alguna experiencia en este sector, percibe que el petróleo es suyo y que de alguna manera le corresponde una participación, la participación a través de la distribución del ingreso. Yo creo que la privatización de PDVSA se hubiera encontrado con una fuerte resistencia en el pueblo venezolano.

Cuando se inicia el proceso de la Apertura Petrolera, la izquierda estaba diezmada, en ese momento se encontraba fragmentada en muchos pedazos. No tenía fuerza suficiente y sobre todo no tenía claridad en torno a lo que era el problema que se estaba presentando. Una de las grandes debilidades de la izquierda venezolana es que no estudiaba en profundidad el problema petrolero.

Y si no se comprende el programa petrolero, no se comprende el fenómeno político venezolano, ni se comprende el fenómeno social ni se comprende el fenómeno cultural del país, porque todo ha estado alimentado por el problema petrolero y por la distribución de la renta. Aquí el problema que ha ocupado la atención de la gente es el destino del ingreso petrolero más no el origen del ingreso petrolero. Y allí está la esencia del problema.

BiografíaMínima

Alí Rodríguez Araque, comandante guerrillero, abogado, dirigente político, militante del socialismo, parlamentario opositor en casi absoluta minoría en pleno auge del neoliberalismo y de la Apertura Petrolera; fue Ministro de Energía y Minas, Presidente de Petróleos de Venezuela, Secretario General de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Ministro de Finanzas, Canciller, Secretario General de UNASUR y actualmente Embajador en Cuba.

Alfredo Carquez Saavedra

Expresa tu opinión

*