Carlos Canache Mata /// Días cruciales

Carlos Canache Mata /// Días cruciales

El 27 de junio, Maduro le declaró la guerra al país por sus temores ante la masiva protesta popular de más de tres meses contra su dictadura

Que el país esté en manos de un gobernante ignaro y de un TSJ con una mayoría de magistrados designados mediante un proceso viciado, es una vergüenza que no puede ni debe continuar. Ya es insostenible que una Sala Constitucional subordinada siga ofreciendo una falsa cobertura judicial a Nicolás Maduro y su camarilla para que disparen a mansalva contra la Constitución y la vida de los venezolanos.

El 27 de junio, Maduro le declaró la guerra al país por sus temores ante la masiva protesta popular de más de tres meses contra su dictadura. Dijo: “Si Venezuela fuera sumida en el caos y la violencia y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate, nosotros jamás nos rendiríamos, y lo que no se pudo con los votos lo haríamos con las armas, liberaríamos nuestra patria con las armas”. Aparte de la confesión implícita de que perdería si compite por la vía electoral, su amenaza de recurrir a las armas para permanecer en el poder ha alarmado a la opinión nacional e internacional.

La respuesta de las fuerzas democráticas, representadas por la MUD, y de los diversos sectores de la sociedad civil, a los que “hoy viven el desespero de estar sin pueblo, sin apoyo en las calles y sin nada más que ofrecerle a la gente que represión, violencia y muerte”, se conoció el lunes 3 de julio. Ese día, en el comunicado de la MUD que leyó Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, se solicita a ésta que, en aplicación del artículo 71 de la Constitución, se convoque a un referendo consultivo nacional el próximo 16 de julio para que sea el pueblo quien “decida” sobre el rechazo de la Constituyente, sobre el rol de la Fuerza Armada Nacional en su obligación de hacer respetar el orden constitucional, y sobre la renovación de los Poderes Públicos, la formación de un Gobierno de Unión Nacional y la celebración de elecciones libres para volver a tener mandatarios democráticos. Como el CNE está al servicio de la dictadura, el propio pueblo organizará su referendo.

Con los artículos 333 y 350 de la Constitución en sus manos, la MUD se compromete, a partir del resultado del referendo popular del 16 de julio, a “defender el mandato que surja de ese proceso, activando la fase superior de la lucha” y, con el pueblo en la calle, convocar “el levantamiento democrático en la totalidad del territorio nacional y la activación de la Hora Cero nacional”. Más que ahora, entre el 16 y el 30 de julio viviremos días cruciales.

Político