Crisis alimentaria venezolana y secuelas probables

Crisis alimentaria venezolana y secuelas probables

Isaías A. Márquez Díaz

Desde el 2015 el Observatorio Venezolano de la Salud (OVS) viene alertando que las enfermedades crónicas (no transmisibles) asociadas a la nutrición se han convertido en un tema de salud pública en el mundo y, especialmente, en Venezuela, a causa de la escasez de alimentos y el costo tan oneroso de rubros fundamentales en la dieta diaria, tales como legumbres, carnes, frutas, lácteos, hortalizas y verduras, por las consecuencias que podrían presentarse a futuro.

Esta generación de venezolanos que está viviendo una situación de escasez, y quizá va a enfermar más que sus generaciones anteriores y eso, en unos 30 o 40 años, va a afectar mucho la salud pública del país. Incluso se está viendo si podríamos llegar a tener una generación que muera antes de sus padres, producto de todo este desequilibrio en la salud del venezolano”, según el doctor Pablo I. Hernández R., dietista, docente e investigador del OVS, quien además asevera que esto implica un costo social muy elevado tanto para las familias como para la nación.

Aclara que si bien existen factores de riesgo que siempre han estado presentes en el medio nuestro, tales como raquitismo, por la escasa absorción de calcio a nivel intestinal, el alcoholismo, el tabaquismo, el sedentarismo y la mala alimentación, los cuales predisponen a las personas a desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión arterial, obesidad, sobrepeso, algún tipo de cáncer o enfermedad cardiovascular; ahora hay circunstancias que podrían acelerarlas. Y, la malnutrición es una de ellas.

El profesor Hernández resalta que una dieta como la actual, rica en carbohidratos que el organismo transforma en azúcares, hace proclive al cáncer, ya que las células malignas se nutren y se multiplican con éstas.

Otro riesgo son las dietas altas en sodio (sal), también presentes en guisos y sopas de sobre, que inciden, directamente, sobre el aumento de la presión arterial y cuadros hipertensivos.

No obstante, también tenemos las enfermedades carenciales, tales como: la osteoporosis, el escorbuto, el beriberi y la pelagra, por carencias adecuadas de ciertas vitaminas, aparte de la anemia perniciosa, por una escasa reabsorción de hierro a nivel intestinal.

Por tanto, se impone, entonces, desechar la dieta chatarra, hoy día cara, por otra más natural e integral.

Por su parte, la UNICEF ha denunciado que “Hay “claros signos” de elevados niveles de desnutrición entre los niños venezolanos a causa de la grave crisis económica que atraviesa el país, así como la falta de datos que demuestren, fiablemente, la situación nutricional en el país sudamericano”.

isaimar@gmail.com