Denuncian que Asamblea Nacional opositora resta espacio al Poder Popular

Denuncian que Asamblea Nacional opositora resta espacio al Poder Popular

Reforma de la Locti es un retroceso en el desarrollo constitucional de Venezuela: viceministro Barreto

En un conversatorio con la clase trabajadora del Fonacit, la autoridad para Investigación y Aplicación del Conocimiento alertó que parlamentarios de la derecha amenazan la diversidad en la producción de conocimiento

La ciencia debe romper las barreras disciplinarias e ideológicas que le impone la modernidad, debe servirnos para hacer cambios y resolver nuestros problemas”, expresó el viceministro para Investigación y Aplicación del Conocimiento, y presidente del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), en la inauguración del ciclo de conversatorios “La ciencia que queremos”.

Durante la jornada de reflexión, el viceministro Barreto alertó que, este martes, la Asamblea Nacional opositora aprobó en primera discusión una reforma reaccionaria de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (Locti), con el fin de adecuar este instrumento jurídico a criterios coherentes con una visión capitalista y neocolonial de la ciencia.

La derecha venezolana busca retroceder la política científica nacional. Esa reforma es volver a la colonización de la ciencia. Es una propuesta en cuyo objeto quedan suprimidas las comunidades, porque ellos no creen en el pueblo; se anulan la justicia social, el respeto a la diversidad cultural y la igualdad. Es un instrumento que atenta contra la Constitución”, sentenció.

A su juicio, la reforma presentada por los diputados opositores es la de una ciencia que no se vincula con los planes de la nación, sino con “los intereses de los empresarios y con una racionalidad desconectada de la realidad venezolana, o conectada con otras realidades. ¡Eso es grave!”.

Esta es una de las arremetidas que se veían venir después de los resultados electorales del 6 de diciembre de 2015. Es la confrontación de dos modelos: el capital contra lo social. La derecha instrumentaliza esta reforma de la Locti para restaurar el estilo hegemónico de la ciencia, asociado al poder del capital y a los intereses de grupos particulares que creen que ellos manejan la verdad”, arguyó.

Argumentos y filosofía

En su intervención, el viceministro para Investigación y Aplicación del Conocimiento instó a los trabajadores y a las trabajadoras del Fonacit a estar alertas: “Estos conversatorios son un espacio propicio para compartir preguntas y debatir ideas sobre situaciones que nos inquietan; estamos viviendo un momento muy particular en nuestro país, que genera discusiones, muchas veces, carentes de argumentos”.

Invitó a los trabajadores a reflexionar sobre cuál es la ciencia que queremos. “Va más allá de la academia. En la investigación científica y en la innovación tecnológica, se deben reconocer a otros actores, como a los campesinos, innovadores, tecnólogos, cultores, que generan sus propias experiencias del saber. También, es clave impulsar un conocimiento relacionado con los procesos productivos”, reiteró.

En este sentido, recordó que la Locti actual establece, en su primer artículo, que su fin es la generación de “una ciencia, tecnología e innovación con base en el ejercicio pleno de la soberanía nacional, la democracia participativa y protagónica, el respeto al ambiente y la diversidad cultural, mediante la aplicación de conocimientos populares y académicos”.

Decimos ‘una ciencia’, porque sabemos que la ciencia está en medio de la historia. La investigación es una actividad humana de generación de conocimiento que, al igual que las apreciaciones cotidianas, responde a valores y a condiciones económicas y socioculturales —dijo Barreto, y agregó—: Por eso, es importante desenmascarar los intereses y las voluntades de poder que hay detrás de esta propuesta que atenta contra derechos ganados”.

Filosofía y conciencia

Durante el desarrollo del conversatorio, también se proyectó un video de la serie argentina “Mentira la verdad”, presentada por Darío Sztajnszrajber, en el cual se ponen de manifiesto diferentes temas para pensar sobre los presupuestos subyacentes a nuestros juicios de valor, y cómo es necesario empezar a problematizar ‘lo obvio’ y lo ‘incuestionable’.

Seguidamente, se dio paso al debate de ideas y reflexiones entre los asistentes con la siguiente interrogante: ¿Qué preguntas nos interpelan desde lo cotidiano? Varios trabajadores intervinieron, como Senis Guerra, quien expresó que “debemos ser críticos desde nuestro espacios y convertirnos en impulsores de la ciencia y la tecnología en el país, y considerar el riesgo que supone para Venezuela volver a una ciencia comprometida con otros y no con nosotros, como nación”.

A su vez, la trabajadora Belkis Briceño indicó que una reforma a la Locti implicaría un desconocimiento a la letra y al espíritu constitucional de este instrumento jurídico en cuanto a la forma de producir y socializar conocimiento en la cual el pueblo tiene un papel protagónico.

Prensa Fonacit / José Sabogal 

Fotos: Irwing Martínez 

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