EEUU: Policía mató a afrodescendiente con enfermedad mental

EEUU: Policía mató a afrodescendiente con enfermedad mental

Alfred Olango, de 30 años, un afrodescendiente con problemas mentales, fue asesinado de cinco disparos por policías del condado de El Cajón, en San Diego (California) Estados Unidos, refieren agencias.

Poco después de los hechos, su hermana fue grabada por otro testigo llorando y gritándoles a los oficiales que ella había llamado tres veces al 911 (servicio de emergencia) para que la ayudaran porque su hermano sufría de una enfermedad mental y caminaba erráticamente por una calle, pero que en cambio ha debido llamar a un equipo de apoyo para este tipo de crisis.

“Llamé por ayuda, no los llamé para que lo mataran. ¿Acaso ustedes no tienen un equipo de apoyo para este tipo de situaciones? ¿Por qué no lo aturdieron (con una pistola eléctrica)?”, grita la mujer en el registro audiovisual.

En medio de la indignación y las protestas por la muerte del hombre, el jefe de la policía de El Cajón, Jeff Davis, instó al público a mantener la calma y permitir que se desarrolle la investigación.

Aseguró que Olango ingnoró las múltiples instructiones dadas por la policía, como subir las manos, y que, en cambio, se colocó como si fuese a disparar contra los oficiales, aunque en la escena del crimen no se recuperó ningún arma. Tomas de la televisión local mostraron que, posiblemente, se trate de un bolígrafo y de la batería de un celular.

A ese punto, uno de los oficiales disparó un arma eléctrica paralizante (taser) no obstante el segundo policía disparó cinco veces matando a Olango.

Un testigo grabó el incidente completo y se lo entregó “voluntariamente” al Departamento de Policía, que al cierre de esta edición declinó hacerlo público bajo el argumento de que forma parte de la investigación.

Horas después del asesinato, se produjeron protestas encabezadas por familiares y amigos de la víctima que aseguraron que Olango padecía dolencia mentales y que no suponía una amenaza para los oficiales, por lo que su muerte fue por motivos raciales.

Este hecho ocurre a pocos días de que dos afroamericanos desarmados murieran también a manos de la policía en Charlotte (Carolina del Norte) y en Tlsa (Oklahoma).

Agencias

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