El irreverente Gumersindo Villasana Marcano: A  11 años de su partida

El irreverente Gumersindo Villasana Marcano: A 11 años de su partida

Por Ignacio Laya.- A Gumersindo Villasana Marcano no lo dejamos morir por sus ocurrencias, extravagancias, delicados gustos, buena copa, cuentos célebres y la irreverencia de sus programas radiofónicos.

Hace unos 25 años salimos al aire en el programa “Navegando en la Mañana” en Fmlia, con el sano propósito de ofrecer algo más que noticias a gente tempranera que va a la escuela o al trabajo a las 6 de la mañana.

A ese gordo del carajo se le ocurrió abrirle un juicio a quienes descubrieron la verdad sobre ese personaje popular llamado “Cándido” que tenía la fama de tener el Pene más grande en Venezuela. Dijo que se enteró al ver a unas mujeres en la parada de La Guaira que esperaban ansiosas a un carro antiguo marca De Soto del año 50 manejado por el “icono sexual” de aquel momento”.

Cuando traté de suavizar el tema con unas explicaciones genéticas me dijo : “espérate nachito, una de esas mujeres era la periodista Mary Wilsón que no le quitaba de encima la vista a Cándido, no te hagas el loco, tú sabes quién fue el que descubrió que lo del pene grande era mentira, así no podemos”

Fue cuando narré lo que me dijo un tal Juan “Canoso” Izaguirre: “el Prefecto Millán García decidió acabar con esa leyenda, se montó en el carro Por Puesto con dos policías vestidos de civil, el prefecto envalentonado lo tocó y resultó ser el mango de un bate de béisbol con el cual había ganado tantas clientes y popularidad”. Gumersindo casi se muere de la risa diciendo ¡Ave María Purísima¡

Mary Wilson arrechísima me reclamó “que le está pasando a Nené, se volvió loco, yo no soy una muerta de hambre, ni aberrada ni bandida”. La familia del prefecto también porque yo afirme que ese operativo fue el peor atentado al turismo regional ya que mermó la afluencia de temporadistas atraída por ese personaje guaireño tan singular llamado Cándido

Esa es una de las tantas ocurrencias del periodismo irreverente de Gumersindo Villasana a quien, desde hace 11 años, siempre lo imagino nadando con una sirena morena de las tantas que se bañan en el “Placer de La Guaira” donde esparcimos sus cenizas en presencia de su bella familia y sus amigos de toda la vida.