EL MUNDO AL REVÉS

EL MUNDO AL REVÉS

 

Ysaac Jacobo Mosqueda Criollo

Para nadie es un secreto, que cuando un gobierno, cualquiera sea su naturaleza e inclinación política, le habla a su pueblo, lo hace con doble discurso. En efecto, cuando dicen “SI” significa un “NO” y cuando dicen “NO” significa un “SI”. Por eso cuando aquel mercader multimillonario le preguntó a nuestro señor Jesucristo, ¿Qué debo hacer para ganar la salvación eterna? Cristo respondió: “Entrega tus riquezas a los pobres y sígueme” El mercader desistió y Jesucristo proclamó “Primero entrará un elefante por el ojo de una aguja, que un rico al reino de los cielos.” Ahora bien, que relación guardan los ricos con los gobiernos. Elemental, que ellos son los que gobiernan tras bastidores. La revolución Bolivariana y Chavista es la única excepción; pero vean todo lo que nos ha costado, el sacrificio de toda la nación, incluyendo a los mismos ricos.

Todo lo que llega a su grandeza, es decir a ser grande. Ante Dios es insignificante, porque lo que fue en el pasado, ya no lo es en el presente. Solo quedará en espejismo, lo que representó. Y los políticos lo usufructúan aplicando utopías solo para sacarle provecho propio tanto en lo individual como en lo grupal dentro del marco del mero clientelismo. Chávez siempre solía decir, “el mundo al revés”. Muchos hablan en lenguas, pero nadie escribe en lenguas. Ojo no pretendo demostrar que soy la excepción.

Inicio con esta introducción, este tema que hoy me ocupa la inspiración de exponerlo en la palestra del debate de los saberes populares, con un poco de incoherencia literaria, ligado con algo de sátira política y por qué no, con algo de filosofía criolla, de esa que se encuentra a la vuelta de todas las esquinas de los barrios de nuestra Patria, donde por cierto reina el conflicto existencial con realismo y sub realismo, precisamente el centro del vaivén de los epicentros cíclicos de los acontecimientos antes de ocurrir. La palabra escrita y sagrada de Dios, lo define así: “Maldito el hombre que confía en otro hombre.” “Y bendito el hombre que confía en Dios.” Léanse y deléitense en Jeremías, Capitulo 17, Versículos 5 al 23.

Ciertamente estamos en tiempos de conversión; ya sea en lo material como en lo espiritual. Actualmente prefieren todo lo material y desechan lo espiritual. Ya lo moral y lo espiritual no produce ganancias financieras para las elites dominantes, porque el pueblo abrió los ojos, despertó su consciencia individualmente pero no ha hecho nada por reagruparse y crear una consciencia colectiva que ascienda a una consciencia nacional, donde se retome los valores humanos y equilibre los valores materiales.

El negocio de la guerra, lo es todo. Más para las grandes potencias, porque así podrán sobrevivir. Además es más rentable eliminar la existencia física de otros habitantes de cualquier país, para luego saquearlos aprovechándose de sus riquezas naturales, que invertir recursos para salvaguardar la vida humana de los demás habitantes de otros países. Es más fácil eliminar con pandemias que derramando sangre con armas convencionales. La guerra moderna, la llaman ahora “Guerra Asimétrica Generacional” cuyo objetivo es eliminar solo al ser humano, sin destruir la estructura de su medio ambiente, ni demás seres vivos, solo al hombre para saquearle luego sus bienes. Está escrito en la Biblia.

El mundo al revés, no esta tan al revés que se diga. Está bien derechito para los poderosos. Ellos saben para donde van. Crear caos. Antes aplicaban la vieja técnica de dividir para vencer. Ahora aplican técnicas de guerra asimétrica generacional. Eliminar con químicos. Así prescinden de los viejos aliados para no compartir los botines de guerras. Como lo fue en el pasado con la segunda guerra mundial. ¡Ah! Y esos viejos aliados buscan alternativas de nuevas alianzas para contrarrestar los efectos de esa guerra asimétrica. Reconocen el poderío pero no se someten ni la combaten, solo son neutrales a las potencias dominantes de la actualidad.

Para terminar, retomo el hablar en lenguas. Muchos hablan en lenguas, pero nadie escribe en lenguas. Ojo no pretendo demostrar que soy la excepción. El fanatismo religioso, ha hecho que alguna gente pierda su cordura. He oído a muchos decir “Dios me habló”. Todos hablamos con Dios. Y Dios nos escucha y nos habla mediante signos psíquicos, telepatía en algunos casos, pero no con voz sónica o sonora, o sea sin sonido de cuerdas vocales, sino voz mental. No se confundan con el Ser Interno que si nos habla de verdad. Ese Ser Interno, es nuestra propia consciencia, es nuestro otro yo. Cuando hacemos algo malo y de ipsofacto sentimos remordimiento, es la respuesta de nuestra consciencia, es decir la voz del otro yo que llevamos dentro. Aprender a escucharlo sin dañar a nadie, es ganar la salvación. Porque estamos confiando en Dios y por ende somos benditos. @ysamosqueda escritor.ysaac@gmail.com

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