En estanflación

En estanflación

Isaías A. Márquez Díaz

Coyuntura económica que Venezuela ostenta tras la caída abrupta, – más de un 25 % de su PIB- durante cinco años consecutivos, desde 2012, índice récord a escala mundial, ya que encaja, claramente, dentro de su concepto: “situación de recesión (estancamiento) con una de inflación. La estanflación indica la etapa cuando coinciden, simultáneamente, alza de precios, incremento de desempleo y estancamiento económico, entrando, en efecto, en una crisis o en una recesión.

Nuestro caso en particular obedece a que el gobierno o estado para cubrir su déficit fiscal ha obligado al Banco Central de Venezuela a emitir dinero sin respaldo (el” menudeo o chichero”, que ahora intentan reemplazar mediante el nuevo cono monetario, tan devaluado como el ya existente), lo cual nos recuerda el juego de “monopolio” para los muchachos, tan de moda y divertido por los años 60. Tal artificio ha originado un desequilibrio bestial en la economía nacional, ya que el precio de los bienes se incrementa y mientras más dinero se emita, peor es la inflación. Por esta razón, Venezuela padece, hoy por hoy, el índice inflacionario más alto del mundo (133,7 % 08/2017, según la AN; estimación FMI, 2349,3 % para 2018 con una contracción de un 12 % para este año y de un 6 % para el venidero)), violando los principios más elementales de la ciencia económica, ya que se imprimen cantidades ingentes de papel moneda sin respaldo alguno.

Asimismo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que América Latina y el Caribe crezcan muy levemente durante 2017-18, salvo Venezuela, donde se estima una contracción superior al 10 %, junto con una inflación galopante.

En virtud de que la intensificación de la crisis política venezolana ejerce mucho peso específico sobre la actividad económica, urge, sin aspavientos, un diálogo y/o acuerdo formal entre los actores políticos, sobre todo en materia electoral y respeto a los derechos humanos.

isaimar@gmail.com