Enfoque /  Leopoldo Puchi

Enfoque / Leopoldo Puchi

Desde la Sala Situacional
OEA: Obstáculo a la alternancia
Es bastante probable que la oposición reúna el respaldo suficiente para acceder a la conducción del Poder Ejecutivo en 2018, como consecuencia del malestar generado por el deterioro de las condiciones de vida, lo que ha erosionado fuertemente la base electoral del Gobierno. Sin embargo, la posición asumida por una importante porción de la dirigencia opositora en relación a las posibilidades de una intervención de la Organización de Estados Americanos en Venezuela puede convertirse en un serio obstáculo para que tenga lugar esa alternancia.
El principio de soberanía nacional fue un elemento característico de toda la élite intelectual y política que emergió en 1928. Y aunque había matices que derivaban del de la Guerra Fría, en lo esencial prevalecía una visión basada en los valores de soberanía y de no injerencia extranjera en los asuntos internos. El caso actual es que esta visión ya no es compartida por los cuadros dirigentes de la oposición, de acuerdo con las opiniones emitidas, favorables a una intervención de la OEA en Venezuela, que es, obviamente, una intervención de Estados extranjeros sobre el acontecer interno de la política venezolana, por medio de la utilización de esa institución.
La OEA es, formalmente, un organismo de encuentro entre naciones; no es un gobierno supranacional. Tal como lo establece su carta fundacional de 1948: “La Organización de los Estados Americanos no tiene más facultades que aquellas que expresamente le confiere la presente Carta, ninguna de cuyas disposiciones la autoriza a intervenir en asuntos de la jurisdicción interna de los Estados miembros”.
Por su parte, el texto de la Carta Democrática aprobada en 2001 se inscribe dentro de este marco, por lo que contempla la colaboración con los Estados miembro para fortalecer la democracia, pero sólo si se realiza con el consentimiento del gobierno respectivo. Cualquier otra interpretación de la Carta es incompatible con la Constitución venezolana.
Ahora bien, ¿pueden gobernar al país quienes son favorables a una intervención extrajera? Si sólo se tratara de opiniones emitidas en
un debate marginal, quizás el asunto sería menos grave. Pero se trata de la actuación de una dirigencia política que aspira a gobernar. Esta actitud, contraria a la tradición histórica venezolana y a los principios elementales de defensa del fuero nacional que guían en todo el mundo a las élites dirigentes, va a crear serias dificultades a la alternancia que tendría lugar en 2018, porque, como se sabe, la soberanía no es un asunto de mayorías o minorías electorales.
 
Flash Rojo
HAY ABUSOS de muchos comerciantes, que especulan y acaparan. Pero la fiscalización de estos hechos no puede hacerse de modo desordenado. La contraloría puede ser ejercida por los consejos comunales, pero no por grupos espontáneos que cobran vacuna y bachaquean. Si no hay reglas y procedimientos, se deteriora la imagen de la contraloría social.
AUNQUE TARDÍA, es acertada la decisión del Gobierno de buscar apoyo en la ONU para responder al problema de los medicamentos. Desde hace tiempo esa organización se había ofrecido para tramitar la adquisición de fármacos en grandes laboratorios a precios más baratos. Pero las mafias que se lucran con esas compras no lo permitían.
Flash Negro
LA POLÍTICA CAMBIARIA del Gobierno es un obstáculo para la recuperación económica. Pero no puede ignorarse el cerco financiero internacional, que es una realidad, tampoco la intimidación a los empresarios venezolanos por participar en Expo Venezuela, ni las amenazas para que no haya préstamos ni inversiones. Quien se perjudica es el ciudadano común.
LOS PARTIDOS de mayor votación de la MUD han tenido un buen desempeño en la validación: ha participado el 10% de los cerca de 7 millones de 2013. AD, que aparece en las encuestas con 4%, movilizó el 30% de su gente, mientras que PJ que tiene en las encuestas 7% validó 14% de ese porcentaje. Mejor maquinaria de AD y una vieja militancia fiel.
El Socialismo en la Historia
Exterminio
Pocos se imaginan que Holanda, el pequeño país apacible y ejemplar que hemos conocido, pueda tener una cara cruel o bárbara. De allí la sorpresa ante las noticias sobre el extremismo y racismo que se han apoderado de una parte de esa nación. Sin embargo, las raíces de la barbarie se hunden en la temprana etapa de la acumulación primitiva de capital y en los tiempos de expansión, a sangre, comercio y fuego, del imperio neerlandés. Indonesia fue su más importante trofeo colonial y de allí extrajo inmensas riquezas. Al finalizar la guerra, en 1945, y vencido Japón, la resistencia conducida por nacionalistas y comunistas proclama la independencia y Sukarno asume la presidencia del país, pero Ámsterdam se resiste por medio de la guerra hasta ser vencida en 1949. Indonesia liberada es fundadora de los no alineados, adelanta políticas sociales progresistas y se acerca a China y Rusia. De inmediato, Washington toma el relevo de Ámsterdam y se articula con fracciones locales civiles, religiosas y militares. En 1965, en medio de la hiperinflación y escasez de alimentos, Sukarno es derrocado. Un millón de personas son aniquiladas: funcionarios, maestros, militantes, familiares. De raíz.
Leopoldo Puchi