Isabel Rivero de Armas: Conspirando con la nevera llena

En el Este de Caracas consigues todo pero su precio es alto. Así me dijeron. Y ahora lo compruebo en las declaraciones de Agustín Otxotorena, empresario vasco residenciado en la capital que motivado por el deseo de hacer justicia difundió varias fotos de supermercados bien abastecidos que llegaron hasta el ABC de España.

Como quieren justificar una invasión extranjera se montan en una nueva fase de campaña de desprestigio contra Venezuela, iniciada con la imagen de un mercado de Nueva York casi vacío que se atribuía a nuestro país.

Antes lo intentaron con varios calificativos como terroristas: el cuento de la laptop de Raúl Reyes para falsamente vincular al Gobierno con la guerrilla; narcotraficantes, relacionando torpemente a Diosdado Cabello con el cartel de Los Soles; y con que somos una amenaza inusual y extraordinaria, como decretó Barack Obama.

No les ha funcionado ni el argumento de violación de derechos humanos porque hay políticos presos responsables de los más de treinta muertos del plan La Salida, mientras queda al descubierto la escasez inducida de productos subsidiados que empresarios apátridas prefieren venderlos a quien pague más por ellos, asunto probado con los locales de comida que nada les falta.

A lo anterior se suma que venezolanos que viven aquí se prestan para difamar con sus neveras repletas: llaman y les llevan los alimentos a su casa. Como desde Norteamérica les molesta la democracia participativa, que la alimentación sea un derecho constitucional, prefieren conspirar diciendo que no hay que comer.

Con sendos ataques resulta evidente que el objetivo del Gobierno estadounidense, sus aliados internacionales y operadores locales es cercar a nuestra nación para saquear sus riquezas, pero cómo nacidos aquí, y la lista circula por ahí, se venden al mejor postor y un inmigrante tiene más compromiso con Venezuela que ellos.

@isabelrivero70/Jun 10 2016

Expresa tu opinión

*