La sordera es el defecto congénito más frecuente en Venezuela

La sordera es el defecto congénito más frecuente en Venezuela

2 de cada 1.000 nacidos vivos

El gremio de otorrinolaringólogos, reunido en su Congreso Anual, llamó la atención sobre la importancia de realizar exámenes de detección al recién nacido antes del primer mes de vida, para garantizar un diagnóstico e intervención temprana de la pérdida auditiva y procurar un desarrollo normal del niño en el área del lenguaje.

Hasta los 18 meses o más, un niño sordo puede comportarse como si no lo fuera, e incluso desarrollar un vocabulario reflejo rudimentario, lo que hace que en ausencia de pruebas de detección se diagnostique tarde (a los 3 años en promedio) cuando ya se ha superado la edad crucial de desarrollo del sistema nervioso que permite la adquisición del lenguaje. Así lo expuso Leopoldo Legendre, otorrinolaringólogo, durante el IX Triológico Venezolano de Otorrinolaringología que se celebró en Caracas entre el 21 y el 23 de junio.

De acuerdo con las estadísticas vitales sobre las enfermedades congénitas que reportan las maternidades de todo el país, la pérdida auditiva o hipoacusia, es el defecto congénito más común entre los niños nacidos vivos, muy por encima de otros como la hendidura del paladar y/o labio, síndrome de Down, anemia falciforme, fenilcetonuria e hipotiroidismo.

Las cifras nacionales coinciden con las que reportan la Organización Mundial de la Salud: 2 por cada 1.000. Factores de riesgo como antecedentes familiares; enfermedades de la madre durante el embarazo como la rubeola, toxoplasmosis o SIDA, entre otras; así como el uso de tabaco u otras drogas; el nacimiento prematuro o con bajo peso, elevan la incidencia de pérdida auditiva hasta 5 por cada 1.000 nacidos vivos.

La mitad de los casos de hipoacusia que se reportan en Venezuela son de tipo congénita. Pero el diagnóstico muy pocas veces se realiza antes de los primeros 6 meses de vida pues no existe un programa de despistaje auditivo en el sistema público de salud.

Para detectar la hipoacusia en neonatos se debe implementar un programa de screeening o despistaje de hipoacusia utilizando un equipo, que permite obtener unas respuestas del órgano de la audición (cóclea), conocida como emisiones otoacústicas. “Demora, aproximadamente, un minuto, no ocasiona ningún tipo de molestias para el bebé y se le puede hacer estando dormido. Da un resultado fiable, de normalidad o indica que el niño requiere otras evaluaciones para confirmar la pérdida auditiva”, precisa el especialista.

Lo ideal es que es que al neonato se le aplique esta prueba antes de su egreso hospitalario. Para esto se requiere generar mayor conciencia entre los obstetras, neonatólogos, perinatólogos y pediatras.

La clave es 1-3-6

Para garantizar la detección, diagnóstico e intervención temprana y abordar este problema de salud pública, el otorrinolaringólogo Leopoldo Legendre plantea la clave “1-3-6”.

“La propuesta 1-3-6 significa que antes del 1er. mes de vida se debe detectar si el bebé oye o no con exámenes muy sencillos,; antes de que cumpla el 3er. mes se debe tener un diagnóstico del grado y

tipo de la pérdida auditiva con pruebas de audición objetivas realizadas a conciencia por expertos en audiología; y antes de los 6 meses, se debe realizar una intervención o tener la solución para la hipoacusia diagnosticada”, detalla Legendre.

Aplicar el 1-3-6 va a permitir al niño la adquisición del lenguaje y un adecuado desarrollo cognitivo y psicosocial.

¿Auxiliares auditivos o implantes cocleares?

El diagnóstico precoz garantiza que se pueda intervenir a tiempo al niño a través de la adaptación de prótesis auditivas o de implantes cocleares. Cuando las pérdidas auditivas son moderadas, la solución son los auxiliares auditivos; cuando es severa- profunda, está indicado el implante coclear.

Juan Armando Chiossone, otorrinolaringólogo y presidente de la Asociación Venezolana de Otología y Neurotología (AVEON), explica que el implante coclear se puede colocar después del año por el riesgo implícito en el acto quirúrgico antes de que el niño supere los 12 meses de vida, sin embargo, el especialista explica que antes deben colocársele audífonos, porque aunque el bebé no oiga bien, éstos van a estimular el nervio auditivo mientras el niño alcanza la edad para la colocación del implante.

Chiossone explica que el período ideal para colocar el implante coclear es antes de los 5 años, pero mientras más temprano, mejores resultados se lograrán. “Un niño es candidato a un implante coclear cuando tiene sordera o hipoacusia no auxiliable con audífonos, buenas condiciones generales, que no tenga malformaciones en la cóclea, que no tenga el oído enfermo y, sobretodo, que haya mucha motivación y compromiso por parte de los padres”, detalla Chiossone.

La detección, diagnóstico e intervención de la sordera durante la infancia fue uno de los temas relevantes abordados durante el recién culminado IX Triológico Venezolano de Otorrinolaringología.

La Dra. Sajidxa Mariño, presidenta de la Sociedad Venezolana de Otorrinolaringología (SVORL), expresó su satisfacción con la actividad científica, en la cual se contó con la asistencia de 389 personas, entre otorrinolaringólogos, foniatras, audiólogos, fonoaudiólogos y terapistas de lenguaje; 12 invitados internacionales en teleconferencia y 63 trabajos posters científicos presentados en su mayoría por los residentes de la especialidad, de los cuales 15 recibieron una mención especial.

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