Lactancia Materna como nueva cultura alimentaria

Lactancia Materna como nueva cultura alimentaria

¿Tendré leche suficiente para que mi bebé coma? ¿Dar leche materna a mi hijo podrá satisfacer su hambre completamente? ¿Cuántas veces debo dar de lactar a mi bebé? ¿Mi fisionomía es la adecuada para darle pecho a mi hijo? Estas son preguntas muy comunes que se generan en las madres que están por iniciar el proceso de lactancia.

La lactancia materna fue, es y será, un elemento básico para la supervivencia de nuestra especie, debido a que es el alimento creado por la naturaleza y el más apropiado, sin duda, para proporcionar un mejor crecimiento.

El Instituto Nacional de Nutrición (INN), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Alimentación (Minppal), invita a las madres venezolanas y a la familia en general a apoyar la lactancia materna como un acto de amor y también como garante de la soberanía y seguridad alimentaria de las poblaciones, por representar una herramienta fundamental para el cuidado de los infantes durante sus dos primeros años de vida.

Esta práctica en Venezuela cuenta con un amplio marco legal. La Ley de Promoción, Protección y Apoyo a la Lactancia Materna ampara a la familia para que ejerza esta práctica, además tiene “por objeto promover, proteger y apoyar la lactancia materna, como el medio ideal para la adecuada alimentación de los niños y niñas, a los fines de garantizar su vida, salud y desarrollo integral”, según lo indica en su artículo número uno.

ROMPE LOS MITOS DE LA LACTANCIA MATERNA

Una vez que el bebé llega a los hogares venezolanos son muchas las preguntas que pueden surgir en cuanto a acto de lactar. La preocupación y dudas invaden a la madre y la familia del bebé lo que puede generar ansiedad, desespero, entre otros sentimientos que pueden afectar el hogar.

Es común preocuparse por la producción de leche de las madres y la cantidad necesaria para sus bebés, también si el agarre es correcto y la lactancia es a libre demanda (las veces que el bebé lo requiera). De sentir que la producción no es la adecuada, se debe cuidar que la posición del bebé y la madre sea la correcta, para así crear un mejor vínculo mamá-bebé y promover la adecuada alimentación de los infantes.

Lo ideal es que alguien experto en lactancia materna (bien sea un pediatra, la matrona, la enfermera del centro de salud o algún grupo de apoyo) evalúe la toma y ayude a corregir la postura en caso de no ser la correcta.

Asimismo, surge la duda de si los bebés quedan satisfechos o no después de lactar, la respuesta es que sí. A diferencia de las fórmulas lácteas, la leche materna es de fácil digestión, por ello las tomas se hacen más frecuentes. Tu bebé no queda con hambre; una vez que haya asimilado lo que consumió, sabrás que necesita ser amamantado de nuevo.

Esta es la razón por la que el INN recomienda que la lactancia materna sea a libre demanda, ya que esa es la única fuente de nutrientes que hará que los valores nutricionales de tu hija o hijo se mantengan en perfecto estado.

Con respecto a la fisionomía femenina, cada mujer cuenta con una estructura perfectamente diseñada para amamantar. Toma en cuenta que la leche materna es un gran escudo contra enfermedades y afianza el vínculo entre madre e hijo, además permite alcanzar un alto nivel de salud a un mínimo costo.

UNA RESPONSABILIDAD DE TODOS

Es importante para toda la población venezolana que exista una apertura social en cuanto al amamantamiento para que todas las madres puedan dar este alimento esencial a sus hijas e hijos, debido a que este acto le corresponde tanto a la madre como a toda la sociedad.

Los sistemas de salud, empresas, familias, comunidades y otros, deben sumarse a esta responsabilidad para así, avanzar política y socialmente con programas eficaces que conjuguen el esfuerzo colectivo para facilitar que la lactancia materna pueda ser practicada en todo el territorio nacional.

El INN hace un llamado de ref lexión y una invitación a todas las venezolanas y los venezolanos a eliminar las barreras a las que se enfrentan las madres diariamente, para que lactar sea un suceso de total naturalidad, que garantice el cumplimiento de los derechos y deberes de los bebés, madres y familias durante los primeros seis meses de vida y una alimentación complementaria adecuada hasta los 2 años de edad.

Prensa INN