Medicamentos para solventar supuesta crisis en Venezuela se quedan fríos en Madrid

Medicamentos para solventar supuesta crisis en Venezuela se quedan fríos en Madrid

Con bombos y platillos y muchísima prensa internacional, entre los días 7 y 8 de junio Tintori se apostó en la Puerta del Sol y puso en marcha la jornada “Rescate Venezuela” a fin de recabar medicina y materiales médicos y sanitarios donados por particulares y empresas para “salvar” al pueblo venezolano que no consigue medicinas con facilidad debido al bloqueo económico.

¿PERO QUÉ PASÓ DESPUÉS?

Existe en la actualidad una polémica y discusión entre las organizaciones y activistas que respaldaron la colecta, porque los medicamentos e insumos comienzan a vencerse, deteriorarse y perderse en un local de la capital española, sin que aparezcan los dolientes o responsables.

Al parecer, la señora Tintori se lavó las manos; lo de ella era montar el show mediático, no garantizar que de verdad, si era eso lo que se quería, los insumos llegaran a manos de quienes los necesitan en medio de una supuesta crisis humanitaria.

Por no tratarse de un ayuda humanitaria oficial, como ocurre cuando realmente hay una crisis humanitaria producto de una catástrofe natural o guerra civil, los organismos internacionales como la Organización de Naciones unidas (ONU), no tramitan el envío.

Estas donaciones corresponden a una iniciativa individual de la señora Tintori junto a la Asociación Civil Venezolanos en España y el Proyecto Una Medicina por Venezuela, por tanto, son los encargados o deberían ser los responsables del destino final de los insumos.

Este hecho denunciado por los mismos activistas opositores, es el reflejo de la doble moral, de la falsa solidaridad y del desprecio que tiene por el pueblo la derecha criolla que usando como excusa la difícil coyuntura por la que atraviesa el país, ha emprendido una campaña mediática internacional para imponer la matriz según la cual Venezuela atraviesa una “crisis humanitaria” con la única finalidad de allanar el camino para una intervención extranjera.

La buena fe y la buena voluntad de los donantes fue burlada en Madrid, y la expectativa de quienes esperaban la supuesta ayuda también.

Fuente/CO

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