Mercedes Chacín: Periodismo sin periodistas

Mercedes Chacín: Periodismo sin periodistas

Llegué al periodismo casi por casualidad. O a trompicones. Y digo casi porque empecé estudiando Metalurgia en el Instituto Universitario de Tecnología Región Capital (IUTRC); de ahí salí a estudiar Ingeniería Eléctrica en la UCV, luego me inscribí en Sociología y más tardecito logré que me dieran un carnet de estudiante de Comunicación Social de la UCV, al parecer mi “verdadera” vocación.

Heme aquí el Día del Periodista en Venezuela metida con gusto en un berenjenal al servicio de mi país. Expliquemos.

En los años 80 del siglo XX mi diario preferido era El Nacional. Hoy, casi tres décadas después, lo leo por razones académicas puesto que se ha convertido en un insumo invaluable para cualquier persona que quiera escribir la historia contemporánea del periodismo en Venezuela y que necesite saber lo que es una política editorial de un medio de comunicación apátrida, rastrero, manipulador y sin una pizca de ética. Por desgracia para este oficio hay periodistas que los ayudan en ese cometido

La polarización ha hecho que para informarse verazmente se desechen algunas fuentes. No es un fenómeno nacional.

Periódicos manipuladores y mentirosos hay en todos los países. Y son así porque forman parte de un entramado transnacional que apoya sin ambages todo aquello que ayude a consolidar la hegemonía comunicacional del imperio estadounidense, información que es pertrecho militar. Misiles contra la verdad y a favor de los gringos.

En nuestro país hay periodistas que se creen mejores que otros y que otras. Y en ese devenir por demostrarlo tuercen su camino, relajan principios y lo que es peor no ven la realidad. Los ejemplos sobran. Hace poco periodistas con trayectoria se engolosinaron con los Papeles de Panamá y al no encontrar chavistas por bojote allí, entraron en depresión. Muchos se tapan los ojos ante el desastre que ha significado la política de Estados Unidos y de la OTAN en el Medio Oriente. Ignoran millones de muertos y desplazados para hacer sus “brillantes” interpretaciones y análisis y repiten como loros que en Venezuela hay una crisis humanitaria y una hambruna que acaba con nuestras vidas. Para ellos la especulación no es un delito y llevar directamente alimentos de la cesta básica al pueblo es un atentado a la “libre empresa” bachaquera.

De la misma forma no ven los triunfos de Venezuela a nivel diplomático. Ramos Allup es un héroe y su estirpe y pasado adeco es ocultado sin prurito. No ven que los únicos responsables de que el CNE haya tenido que revisar cuatro millones de firmas, muchas de ellas chimbas, son los dirigentes de oposición. Ven eso sí, a Venezuela como el peor país del mundo y Uribe y Obama son súper héroes a los que hay que emular.

Contra eso no hay paraísos creados por los medios de comunicación del Estado que valgan, porque la realidad está allí y es verificable. Lo que sí hay es un pueblo resistiendo un ataque feroz que busca torcernos los brazos. El periodismo ya no es cosa solo de periodistas. Sigamos.

LETRA DESATADA/ Jun 27, 2016
mechacin@gmail.com

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