Roberto Malaver |Oposición tirando flechas

Roberto Malaver |Oposición tirando flechas

Aquella tarde calurosa del mes de junio, en la ventana de la oficina del presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, se detuvo un cucarachero.

El presidente se puso de pie, tomó el arco y la flecha y dijo: “A la OEA”. Y el cucarachero levantó el vuelo. El presidente llamó a su secretaria a gritos, y como no escuchaba, estuvo a punto de decir una mala palabra, pero recordó el Manual de Buenas Costumbres que había hecho circular por todas las oficinas a través de su gente en Recursos Humanos, y se aguantó. La secretaria se acercó con una falda más abajo de la rodilla y una blusa sin escote. El presidente la vio y le dijo: “Se nota que está cumpliendo con el Manual”. Ella sonrió y el presidente volvió a decir: “Llámeme a los diputados Florido y Dávila, y que se preparen, que salimos con mi cuñado a Washington. Y llámate a Rafael Poleo y dile que me espere en la OEA”.

Después de conocido ese fracaso, y viendo que no acertó con su flechazo, Ramos Allup volvió al país, y tomó el arco y la fecha y dijo: “Las Fuerzas Armadas son un asco”. Más adelante, el 4 de julio, se quejaba en un tuit donde decía que en su condición de presidente de la Asamblea Nacional no lo habían invitado al desfile del 5 de Julio.

Otro que tomó el arco y la flecha después de curarse un golpe de nariz, fue Julio Borges. Salió rumbo a China con escala en París. Cuando volvió, comparó las firmas del Acta de la Independencia con las firmas del revocatorio, y alguien que lo escuchó dijo: “Fue que también pusimos a firmar a Juan Germán Roscio”.

El que se había adelantado con su arco y su flecha, fue el gobernador Capriles Radonski, quien un día, sin notificarle nada a nadie, salió rumbo a Paraguay, Argentina y Brasil. Ya antes de ese viaje, Ramos Allup le había lanzado una flecha a Macri y lo llamó Micro porque no lo apoyó en la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela.

También en la Asamblea, para no quedarse atrás en el lanzamiento de flechas, lanzaron la Ley de Amnistía para darle libertad a todos aquellos que habían participado en guarimbas, y además, también quisieron tomarse las atribuciones del presidente Maduro, y el Tribunal Supremo actuó. En fin, que flechas hay para todos los gustos.

Dicen que Ismael García, en un alarde de claridad, dijo: “Yo creo que hay que esconderle el arco y las flechas a los compañeros”.

@RobertoMalaver/ Opinión, 8 julio 2016

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