Roberto Malaver: Ratón

Roberto Malaver: Ratón

¡No hay ratón que aguante dos rones! Tenemos un ratón del carajo. Cuando terminó de hablar Tibisay Lucena, ese martes 9, quedamos como cuando después de celebrar el golpe del 11 de abril de 2002 nos despertamos con el dictador en la televisión. Así estamos: derrotados y enratonados. Y lo peor de la vaina es que insistimos en nuestra torpeza, seguimos diciendo que sí, que nosotros vamos al referendo revocatorio, como si el Poder Electoral nos importara un carajo. Y otra vaina, ninguno de nosotros reconoce que no iniciamos esa vaina a tiempo, para que nos diera precisamente el tiempo para hacer lo que teníamos que hacer, y ahora lloramos como gallinas lo que no supimos hacer como gallos.

Y para rematar esta locura estamos llamando a una toma de Caracas, cuando ni siquiera hemos podido tomar el callejón Ismael –Talanquera– García, allá en La Victoria, estado Aragua. No hay que olvidar que pusimos de secretario ejecutivo de esta coordinadora democrática que llamamos MUD a un señor que prometió 50 mil marchas y no llegamos ni a cuatro, pero ahora prometemos un marchón, que a lo mejor es una marchita que nos marchitará más de lo que estamos. Así son las vainas con nosotros. Y somos tan pendejos que pensamos que la gente va a interrumpir sus vacaciones para venirse a Caracas a escuchar a Espoleta Allup o a Embajada Radonski, ¡qué bolas tenemos!, es más, si hay gente capaz de hacer una vaina así, a esa gente hay que llevarla a Bárbula, porque está loca de bola y no se quiere a sí misma.

Mientras tanto, Embajada Radonski anda diciendo que no entendió nada de lo que dijo Tibisay, claro, tampoco mucha gente entiende cómo nosotros lo pusimos como candidato a presidente, cuando todos sabemos que eso es mucho camisón pa’ Petra.

Y, por lo visto, lo están dejando solo, porque él se agarró el referéndum para él, y esa vaina nos jodió. Es que también todo el mundo sabe que en esa coordinadora democrática nos estamos matando, y eso que las elecciones a gobernadores no han llegado todavía. En fin, que este ratón que tenemos es arrechísimo, porque la gente como que se está dando cuenta de que como oposición no servimos para un carajo. Y eso es muy grave para toda la gente que nos ha venido apoyando desde afuera, dígame nuestros queridos medios de comunicación, ¡qué pena con esa gente!, saludos a El País en España, y El Mundo y La Razón, ABC y a etcétera, etcétera.

Cuando el papá de Margot terminó de ver a Tibisay Lucena en la televisión, se paró del mueble Ismael XV, y salió rumbo al cuarto diciendo: “Oooooootro fracaso más”. Y tomó la puerta y le metió aquel coñazo, que de repente la visión se cambió sola de canal y apareció el canal ocho. Y un vecino gritó: “Salven a mis hijos, que esto es fin de mundo”.

—Tómate esta botella conmigo, –me canta Margot.

Memorias de un escuálido en decadencia/ Ago 12, 2016

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