Santiago Díaz: El mono mayamero

Santiago Díaz: El mono mayamero

Cuando hay señales de polarización política en un país, siempre aparece en boca de muchos aquel lugar común que dice que en ese país caben todos.

A veces se dice con el corazón y con muy buena intención, también hay empresas a las cuales les encanta aprovechar la polarización para meter la frase en sus cuñas y así vender más productos, y otras veces se dice solo por decirse, porque está de moda. Si bien la frasecita es, en términos generales, cierta, lógica y vale la pena que todos luchemos porque la realidad se siga ajustando a ella como siempre lo ha hecho, a pesar de los berrinches y las explosiones violentas de algunos, la misma tiene sus excepciones si se le mete la lupa a todos los escenarios posibles.

Como la realidad de la región parece señalar que tal cosa es improbable, supongamos que la derecha en el poder no se lanza de jeta a un genocidio con todas sus letras. A pesar de ello, la física nos indica que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio. El “quítate tú pa’ ponerme yo” no solo es literal, sino que iría mucho más allá del Palacio de Miraflores, de los edificios del TSJ y, en general, de todos los espacios de poder político. Es más, el tamaño de la deuda que tiene la casta política de la MUD con Miami es tan grande que iría mucho más allá de sacar de Venezuela a los médicos cubanos, por poner un ejemplo que siempre repetimos y que, sin duda, es muy cierto.

Que cada quien simpatice con lo que le provoque en política y que no se crea que estoy tratando de meterle miedo a nadie pero, si usted estudia en la Universidad Bolivariana de Venezuela, usted está ocupando un espacio que Juan Fernández y la fulana gente del petróleo va a querer retomar, y un gobierno de la MUD no está en posición de negarles eso. Y, ya que estamos hablando de la gente del petróleo, lo mismo aplica para prácticamente toda la nómina de Pdvsa; sobre todo sus gerentes medios donde, no nos engañemos, hay más de un opositor que tendrá que recoger sus corotos e irse a su casa para que regresen los gerentes de la Pdvsa del paro de 2002.

Pero la cosa no termina en las instituciones del Estado. Por ejemplo, los nuevos periodistas de Globovisión, esos que canalizan su propio odio leyendo los espasmos rabiosos que su audiencia manda por Twitter, también tendrán que apartarse, porque don Guillermo querrá su canal y con él volverán Carla, Kico, Gladys y los demás. Y ni crean los nuevos dueños que podrán seguir con su aseguradora, porque don Eligio y don Nelson no dejarán que sus enemigos controlen bancos, aseguradoras o cualquier ente financiero.

Un gobierno de la MUD deberá facilitarles su venganza porque les deben a las mafias mayameras hasta el modo de caminar. Allá quien quiera engañarse y creer lo contrario.

LETRA DIRECTA/Ago 18, 2016

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