Una escuela de música para olvidar el dolor

Una escuela de música para olvidar el dolor

Cometas y Papagayos” para volar de verdad

Por Ignacio Laya

Tengo varios días disfrutando del talento infantil y juvenil que brota de la Escuela de Música “Cometas y Papagayos” que por más de 30 años lleva adelante el maestro Carlos Méndez ahora desde el Complejo Cultural “Cruz Felipe Iriarte” área cultural cedida por las autoridades que administran el Puerto de La Guaira.

Es una escuela singular que incluye la integración familiar y valores que brindan sus profesores dispuestos a aprender de sus propios alumnos, una virtud que no tienen muchas escuelas , liceos y universidades.

Me sentí orgulloso de haber brindado motivaciones a esas iniciativas tan nobles de las tantas instituciones capaces de extender la mano de la confianza y la fe a la infancia y la juventud para que anden por la senda de sus mejores inquietudes.

Escuche las voces dulces de Eylen Montesinos, Ninebeth Sanchez, Darlene Agüero y Dilinger González, un cuarteto tan lindo y juvenil que en coro dicen que “los pueblos que no cantan nunca olvidan su dolor”.

Ojala que los venezolanos, cuando superemos estos tiempos de ayer lastimeros y sangre derramada, podamos abrir escuelas musicales para que esos niños cantores ahoguen los llantos y nos devuelvan la alegría que todos merecemos.

Siempre los cometas y papagayos deben volar lo más alto posible para que estimulen los sueños y las esperanzas de los pueblos que sufren y oran.