Venezuela vive tiempos bíblicos para ver la gloria de Dios

· Lucía Berbeo

El mundo está viviendo conflictos, angustia y hambre, son tiempos bíblicos y Venezuela no escapa a esta realidad, pues “está pasando un momento que era necesario, por dónde vino, cómo ocurrió no es relevante; este es el tiempo para que la iglesia se levante a hacer el trabajo, es hora de unirnos en un sólo clamor para ver la gloria de Dios que será de manera tremenda e impresionante en este país”. Así lo destacó el pastor de la iglesia evangélica Conquistadores sin Fronteras, ubicada en la ciudad capitalina de Caracas.

Manifestó López que la nación caribeña “es corona de naciones, es cabeza y no cola, es tierra de avivamiento, que fluye leche, miel y es bendecida para bendecir”.

Al ser consultado sobre cómo llegó a reconocer que Jesucristo es el Señor de su vida, dijo que “Omar de niño conoció al Señor a través de una mujer muy dulce que vivía cerca de la casa, quien nos iba a buscar y nos llevaba a una escuela dominical, de allí aprendí a conocerlo”, reflexionó López.

Asimismo indicó que por un tiempo “me aparté de los caminos y después el Señor me llamó, yo estaba perdido en los vicios, sin embargo a pesar de ello tuve una sanidad en mi cuerpo, a partir de allí he estado firme; él ha sido mi padre, mi guía, mi director, la bendición en mi vida”.

En referencia a qué enfermedad padeció reveló López, que durante un tiempo consumió licor, lo que originó graves problemas en el estómago, “el médico me efectuó una endoscopia, luego me hicieron una biopsia, temían que era cáncer. Esa noche en casa, yo me encerré en el cuarto me puse a llorar, en ese tiempo ore, le dije Señor el cuerpo que me diste lo dañe, yo te pido que lo restaures, dame esa oportunidad, luego el galeno se asombró, pues no tenía nada, de ese modo comprendí que hay un Dios que todo lo puede”.

Dijo que Conquistadores sin Frontera está bajo la cobertura del apóstol Silverio Bracho, “es el nombre que el Señor nos dio para la congregación para conquistar las almas, somos un ministerio de restauración de las familias, y de hacer discípulos para las naciones”.

Recordó que la primera vez que el Espíritu Santo lo usó fue a través de una mujer que padecía una diabetes avanzada, “producto de ellos sólo veía sombras, recuerdo que por instrucción del Espíritu Santo impuse mis dedos pulgares sobre sus ojos y declaré libertad. Esa muchacha comenzó a correr, a gritar y ha decir veo, veo, fue impactante”.

Además, rememoró que años atrás “siendo pastor, yo me paraba en un pulpito y estaba vacío, necesitaba que oraran por mí, tenía una persecución espiritual tremenda, pensaba que esas eran cosas naturales que le ocurrían a la gente, y eso no lo entendí hasta que tuve un encuentro sobrenatural con Dios”.

En el marco de la entrevista López expresó que, los discípulos de Cristo deben tener identidad, saber quién es el Señor, no perder la intimidad con él porque se extravían, al tiempo recomendó no hacer nada sin su dirección para ser “instrumento en sus manos”, concluyó.

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