Violencia planificada contra los CLAP

Violencia planificada contra los CLAP

Es un hecho objetivo y concreto, el que con el desabastecimiento programado y las miserables colas para comprar un solo producto, la oposición golpista se ha posicionado por primera vez, desde que el Comandante Hugo Chávez asumió la presidencia de la República, además de que los ricos se han hecho más ricos a costa de esta guerra económica, que les ha dejado pingües ganancias jamás antes soñadas.

A pesar de que los autores de este boicot económico y alimentario contra el Pueblo con el único fin de derrocar al Presidente Nicolás Maduro y liquidar al chavismo, se pavonean impunemente con sus millones que han obtenido con la especulación, la hiperinflación provocada, el bachaqueo, contrabando y trasiego, guisos, empresas de maletín y el robo de divisas al Estado, hay una mayoría nacional, entre la llamada “clase media” y parte de la clase obrera trabajadora que atenidos al trastrocamiento económico y porque para comer algo tienen que hacer maromas, le atribuyen toda la culpa al gobierno nacional. Incluso, hay quienes identificando a los autores de esta guerra económica, han supuesto que el gobierno revolucionario debió combatir a tiempo todo indicio de estas desviaciones económicas y alimentarias, sancionando enérgicamente a sus autores, sin contemplaciones con la burguesía y sin permitir que se envileciera la población que está llegando a niveles de irritación e irracionalidad, porque la otra verdad concreta es que los sueldos de los trabajadores honestos no alcanzan nisiquiera para cubrir la cesta básica familiar, como tampoco se consiguen los productos básicos de alimentación, higiene y limpieza y, cuando los hay, de manera menguada o escasa, las colas de viejos y de amas de casa en minusvalía con los bachaqueros se han convertido en cordones de miseria y humillación humana y, cuando no se consigue, por ejemplo, harina precocida, jabón de baño, café o pañales, resulta que los bachaqueros los tienen y comercializan a precios estratosféricos que sólo sirven de referencia para que la SUNDDE, cínicamente, los asuma como referencia, para hacerle complacencias al sector privado empresarial y comercial, en detrimento de los ciudadanos comunes, sin que soslayemos y no lo dejemos de repetir hasta la saciedad, para que el Presidente Nicolás Maduro termine de darse cuenta de que la SUNDDE es una institución que nació plagada de vicios y corruptos, además de que quienes la conducen y la mayoría de sus fiscales solo han servido para celestinear la corrupción con los precios estratosféricos, que de justos no tienen nada.

A pesar del dantesco ataque al Pueblo con la guerra económica, en medio de una caída del ingreso petrolero a la nación, con la inefectividad y corrupción de la mayoría de los funcionarios de la SUNDDE y de los errores de algunas políticas y paliativos para proteger al Pueblo, el gobierno nacional ha logrado dar con un mecanismo que, de ser bien articulado y con una funcionamiento sostenido o con una frecuencia gradual de cada quince días, pudiera ser un paliativo eficiente que permita que los alimentos de primera necesidad y los productos de higiene y limpieza lleguen a la mayoría del Pueblo, sin distinguir y sin discriminar entre chavistas y opositores u oposicionistas, como efectívamente, está sucediendo.

Este mecanismo lo conocemos como el Comité Local de Alimentación y Producción (CLAP), que multiplicados en todas las comunidades, están y deben ser firmemente conformados por miembros las UBCH, Consejos Comunales, el Frente Francisco de Miranda y UNAMUJER, porque los CLAP son una respuesta política a un ataque político mediante la guerra económica contra el Pueblo al que roban con los precios y los ponen a pasar hambre, sin dejar que éstos sean penetrados, permeados y boicoteados por ningún disociado militante oposicionista u opositor.

Esto no implica el hecho de que los CLAP hayan hecho una rigurosa encuesta, para hacer un registro formal por familia, a la que ha de llegarle, como en efecto está sucediendo, las bolsas de comidas y productos, a precio justo. Y, en estas encuestas y arqueos para levantar un registro acertado y real de familias por manzanas o cuadras, todas ellas son beneficiarias, como Pueblo que son, sin discriminar entre chavistas o escuálidos.

Esto es lo que está sucediendo, aunque aún faltan muchos sectores por organizarse, para ser beneficiarios de los CLAP, desde donde además de garantizar alimentos a precios justos, también nos proponemos producir alimentos, productos y servicios que van articulados con nuestras Comunas y con las Empresas de Producción Social (EPS), que aún cuando son incipientes en muchos casos, están levantándose de manera sostenida, como expresión concreta y real del socialismo bolivariano, socialista y chavista, contrario a los viejos modos explotadores del capitalismo, disfrazados de falsos “emprendedores”.

Ha sido tal el impacto real y efectivo de los CLAP en la población, que los artífices de la guerra económica y todas sus redes delincuenciales se han mutado en una peligrosa, cruenta y criminal rearticulación, que se expresa de la siguiente manera y con los siguientes hechos:

  1. Las empresas del Grupo Polar, en articulación con otros grupos económicos que controlan la producción nacional, han empezado a llegar a todas las taguaras y pequeños comercios de barriadas, caseríos, a donde tradicionalmente ellos les surten las cervezas y algunos rubros, llevándoles unas bolsas con supuestos combos con dos o tres productos con sobreprecio exagerado, apelando a la escasez que ellos deliberadamente han provocado, además de que buscan confundir a la población con respecto de los bolsas que se reparten desde los CLAP;

  2. Los activistas políticos, mercenarios, malandros tarifados y cuanto delincuente han ganado para atacar los CLAP, están en las calles tratando de hacer que el Pueblo se pelee contra su propia gente, en una campaña sucia en la que afirman que los comercios ahora no están surtidos porque el gobierno les está quitando la comida para dársela a los CLAP;

  3. Mercenarios paramilitares colombianos y pseudoestudiantes guarimberos, muchos de ellos armados, comenzaron desde los primeros días del mes de junio a promover saqueos y robos, incluso, buscando que hayan muertos, para así alcanzar el caos y disturbios que necesitan para justificar una incursión armada contra Venezuela, a cuenta de una crisis de gobernabilidad artificial que están montando junto con la derecha de la Asamblea Nacional y los medios de comunicación privados, entre los que destacan Globovisión, Televén y Venevisión, de manera coordinada e impune.

Ante este conjunto de acciones contra los CLAP que significan atacar al Pueblo, a los sectores conscientes nos corresponde fortalecerlos, en conjunción con el gobierno, de manera que;

    1. Se garantice el abastecimiento de alimentos, productos de aseo y limpieza, al menos, quincenalmente en las comunidades;

    2. Se aceleren los mecanismos de producción y autoabastecimiento, apoyados en las EPS y pequeñas empresas privadas o particulares productores;

    3. Activar una ofensiva contra la especulación, usura y el desabastecimiento, con una nueva y redimensionada SUNDDE al servicio del Pueblo, en donde los CLAP sean a la vez, fiscales Ad Hoc en defensa de los consumidores y usuarios;

    4. Hacer que todos los ministerios se incorporen en el fortalecimiento de los CLAP y de la ofensiva contra la guerra económica;

    5. Incorporar a los estudiantes universitarios a quienes corresponde el Servicio Comunitario, a ser cumplido en la ofensiva contra la guerra económica y la consolidación de los CLAP.

En fin, aunque los CLAP tengan que cumplir una misión temporal de llevar los productos de primera necesidad, sobre todo, los alimentos, a los hogares y a precio justo, estos comités representan el inicio para que nuestras comunidades se empoderen y entre todos empecemos a construir las bases sólidas de nuestra economía familiar y local, a partir de la producción colectiva y solidaria.

Prof. Luis Pino

@l2pino2

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