Felipe Mujica: Al elegir nuevo Parlamento, la constituyente debe cesar sus funciones

José Luis Carrillo

Felipe Mujica, secretario general del MAS, uno de los partidos que suscribieron el acuerdo de Nicolás Maduro con organizaciones minoritarias de oposición, afirmó que aunque nada garantiza que el Ejecutivo cumpla con los convenios, se impone el buscar la pacificación del país


El secretario general del Movimiento al Socialismo (MAS), Felipe Mujica, se encuentra actualmente, junto con los dirigentes de las organizaciones Cambiemos, Avanzada Progresista y Soluciones, en el centro de una fuerte polémica nacional por haber suscrito un convenio marco con la administración de Nicolás Maduro para establecer una mesa de diálogo y negociación que se armó luego del retiro del Ejecutivo de las negociaciones que mantenía con los sectores mayoritarios de la oposición en Barbados, bajo instancias del reino de Noruega.

Por ello se han reiterado los calificativos hacia su persona, y la de los respectivos líderes de los movimientos antes mencionados, Timoteo Zambrano, Henri Falcón y Claudio Fermín, entre los que figuran los de ser “colaboracionistas” del gobierno chavista e incluso de estar siendo financiados por el Ejecutivo.

Felipe Mujica se defiende alegando que la situación de Venezuela requiere enfocarse en destrabar el juego político y avanzar en la solución de los problemas del país, para lo que retoma aquellas banderas de “la pacificación”, que enarboló Rafael Caldera, durante su primer gobierno (1969-1974) para legalizar las organizaciones que participaban de la lucha armada, y en su segunda gestión (1994-1999) para otorgar la libertad a Hugo Chávez Frías luego de los intentos de golpe de Estado perpetrados en 1992.

“Lo primero es tratar de contextualizar en qué manera se llega a esos acuerdos iniciales con el gobierno. En el caso del MAS hemos estado hablando de diálogo y reconciliación desde hace aproximadamente 10 años. Fuimos la primera organización política que dijo ‘vamos a buscar la manera de dialogar y reconciliarnos’. En su oportunidad, como siempre ha ocurrido en estas cosas, nos dieron con todo. Dijeron cualquier cantidad de cosas sobre lo que nosotros estábamos proponiendo, en la vieja práctica de atacar el mensajero, no discutir lo que propones sino descalificar. Seguimos insistiendo en la necesidad de dialogar, a pesar de los terribles errores que se han cometido en esa materia en todos los procesos anteriores a éste”, indicó Felipe Mujica en entrevista con TalCual.

Sin exclusión

Felipe Mujica sostuvo que las tentativas de acercamiento entre el gobierno y el sector agrupado en lo que fue la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) han fracasado porque es un diálogo donde los intereses que privan son los particulares de cada sector. “O los del gobierno por dividir la oposición o los de la oposición que ha participado en esos diálogos y al momento cuando se va a cerrar y llegar a un acuerdo, entonces (dice) no hay acuerdo”.

Resaltó Felipe Mujica que, en el caso del diálogo de Noruega y Barbados, el gobierno y el sector liderado por el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó venían conversando hacía unos seis meses y no lo habían dicho. “Hay escenarios que son privados pero lo menos que tienes que decir es que estás dialogando y que te estás reuniendo en la oficina, en la playa, donde sea. Finalmente, ambos dieron razones para dejar de dialogar”, señaló.

Explicó que en el acuerdo firmado en la Casa Amarilla, sede de la Cancillería, se estableció que el diálogo debe ser abierto, plural, que no se puede excluir a nadie, y señala que hay un conjunto de cosas que hay que ir resolviendo paso a paso y no en bloque. “La primera el regreso del PSUV a la AN (que se concretó hace una semana), que si se cumple de manera eficiente pudiera significar la recuperación del escenario de la AN como escenario político privilegiado como corresponde a cualquier parlamento del mundo, para resolver los problemas, pero destaca la elección (de los rectores) del Consejo Nacional Electoral. La instancia que le corresponde hacerlo es a la AN por lo tanto, cuando se coloca eso de manera privilegiada en los acuerdos, es precisamente para recuperar ese escenario en el entendido de que los que están en mayoría allí son Guaidó y el gobierno, no nosotros, que hemos hecho un gesto político que decidimos abrir una puerta para crear escenarios donde se pueda resolver políticamente las cosas”.

–Ustedes fueron a un proceso electoral en 2018, en apoyo a Henri Falcón, previo a un acuerdo con el gobierno. Pero luego de las elecciones el propio Falcón denunció irregularidades en el proceso. ¿Cómo van a un nuevo acuerdo cuando ya les ha quedado mal?

–Cambiemos, Soluciones, Avanzada Progresista, el MAS, mantenían intercambios con sectores del gobierno y de Guaidó. Se venían realizando conversaciones de manera separada, cuando se interrumpe el diálogo (de Barbados) se abre la posibilidad de una reunión con el gobierno sobre la base de dos documentos que había, uno preparado por el Ejecutivo, otro preparado por este lado y se hizo el sábado previo al acto en la Casa Amarilla, se decide ir con el documento final y aprobado para anunciarlo públicamente.

“La pregunta de si el gobierno cumple o no cumple –añadió- siempre estará presente en todos los diálogos y acuerdos del mundo.  Si el gobierno asume su responsabilidad debería cumplir. Verá si ese costo político que pagamos nosotros y lo que le conviene al país implica que ellos cumplan. Tienen que decidir la libertad de decenas de personas que están presas y ellos se han comprometido a liberar. De acuerdo a las reuniones que hemos sostenido debería ocurrir en días. Hemos dicho que hay que ir a un esquema más allá de la simple discusión de la lista de presos y que el problema sea mucho más amplio desde el punto de vista de cómo contextualizarlo para hablar en términos de pacificación y reconciliación».

Compromisos

A juicio de Felipe Mujica, el gobierno hoy debería ponderar que el problema no es solamente soltar presos y que lo principal es reconciliar y pacificar a los venezolanos. “Nadie puede garantizar que el gobierno va a cumplir, también el gobierno pudiera decir lo mismo, ¿quién garantiza que ustedes cumplan? El cumplimiento de los compromisos es lo que te va generando el nacimiento de la confianza para ir construyendo otras cosas.

–Ustedes que cuentan con una representación pequeña en la AN no pueden garantizar la cantidad de votos para elegir a los rectores del CNE, para lo que se requiere mayoría calificada, ¿han conversado con el sector de la MUD para avanzar en ello? ¿Cómo avizoran el escenario?

–La responsabilidad principal para que el Parlamento opere está en manos de la gente de Guaidó y del gobierno, que tienen la mayoría de los parlamentarios. Tenemos una fracción pequeña, la de Timoteo Zambrano, el partido Cambiemos (siete parlamentarios) que está haciendo todo lo necesario para que se produzca una decisión para actuar políticamente. Primero que nadie entre con un bate en la mano, o con un mazo. Simple y llanamente no habría salida. Creo que, paulatinamente, en ambos lados se va generando el desarrollo de situaciones que van creando las condiciones para que en algún momento se diga cómo hacemos con la situación del CNE. La simple posibilidad de que el oficialismo haya regresado y estén allí conviviendo puede generar una dinámica para avanzar en lo que establece la ley sobre la elección del CNE”.

Felipe Mujica recordó que existe una comisión (para elegir a los rectores) que preside el diputado Stalin González y que el objetivo es ver cómo esa comisión se convierte en una que sea plural, donde estén todos los sectores representados en la AN y buscar la postulación de los diferentes sectores hasta que llegue el momento de la elección.

“Si llegado el momento de la elección no se logra el consenso surge la figura legal de la omisión legislativa. Le corresponde al Tribunal Supremo de Justicia elegir ante la omisión de los parlamentarios. Lo deseable sería que los dos sectores mayoritarios se pongan de acuerdo y procedan a buscar el mecanismo para una salida consensual. Se ha dicho dos representantes de un lado, dos del otro y una quinta independiente para garantizar la visión autónoma, representativa de todo el país en el CNE. Lo ideal es que la AN lo elija, pero si no ocurre, debe hacerlo el TSJ que tendría que asumirse dentro de la viabilidad de darle una salida política a este terrible conflicto”.

Acotó que cuando los dirigentes que participaron del acuerdo privilegiaron el retorno del PSUV a la AN fue para que el Parlamento recuperara su papel. “No tiene sentido que continuemos en la situación actual con dos asambleas que una no reconoce a la otra, dos presidentes de la República, dos tribunales, en ese esquema ningún país es viable.

En opinión de Felipe Mujica, en la coyuntura política actual del país predominan los hechos de fuerza. “No reconozco a Maduro o no reconozco a Guaidó pero ambos están allí colocados como hechos de fuerza te gusten o no te gusten. Lo mismo pasa con la constituyente, el desacato de la AN. Me plantean cuál es la salida electoral hemos dicho que en principio no debe tener apellido, porque cuando se lo colocas no te puedes poner de acuerdo. En 2002 después del carmonazo y Chávez regresa con un crucifijo, se abre un escenario de diálogo, se conformaron distintas mesas sobre diversos temas y al final eso condujo al referendo revocatorio, pero no comenzó por allí. Se llegó a la conclusión que el revocatorio era una buena decisión.

Pacificación

–Uno de los puntos que mantiene la otra parte de la oposición es que no hay condiciones para ir a una elección, con dirigentes inhabilitados, partidos políticos ilegalizados. No vemos este tema en el acuerdo macro ¿están de acuerdo en plantear esas condiciones?

–El documento dice expresamente el tema del desacato, habla de las garantías electores, habla de restituir la parte que tiene que ver con la proporcionalidad, dice que hay que garantizar los derechos electorales, que hay que revisar el tema de los parlamentarios que están presos o en el exilio. Todo eso es un conjunto de temas que deberían estar contemplados en eso que llamamos la pacificación y reconciliación del país. Cuando hablas de pacificación entonces no pasas a revisar puntualmente qué es lo que supuestamente hizo cada quien para estar en tal o cual condición, sino que tomas la decisión de restituirle los derechos políticos a todos los venezolanos a partir de una decisión en la cual que de lado y lado se asume un conjunto de compromisos.

–¿Y qué planteamiento hacen ustedes para que la AN salga del desacato?

Desde nuestro punto de vista la única solución es que se asuma como hechos políticos y no como normativos, de tal manera que la decisión que tome quien le corresponde, en este caso el TSJ sea consecuencia de unos acuerdos políticos que se tomen en la Asamblea para poder restablecer el funcionamiento de la institución como tal. Si esos acuerdos no se toman, simplemente no podrá operar. Levantar el desacato, conjuntamente con otras decisiones que están allí pendientes son políticas, no formales, porque si nos metemos por la vía formal nunca serían resueltos. Dependerá de los acuerdos que se generen entre los sectores mayoritarios

Refirió que cuando alguien que está en el campo del chavismo le dice, “Felipe y ¿qué garantías hay de que a mí no me van a hacer lo mismo que le están haciendo a Lula, o lo que pasó en Argentina?” Le dice que tiene razón, ya que son países donde han perdido el ejercicio del poder y (sus dirigentes) han sido perseguidos.

“Nosotros tenemos que garantizar que en Venezuela va a haber un ejercicio democrático, plural, amplio, donde no vamos a repetir las mismas barbaridades. Eso forma parte de la necesidad de recuperar la política. Aquí el problema no es la venganza, que voy a ajustar cuentas por lo que tú me hiciste, es colocar Venezuela como el interés principal que todos tenemos. Si nos logramos colocar allí es evidente que las cosas pueden ser distintas porque podemos prepararnos para un ejercicio democrático podemos tener otras oportunidades como se han dado en otras partes del mundo donde tu pierdes o ganas, pero sigues siendo una referencia importante que tienes la posibilidad de ser alternativa en un evento futuro”, expresó Felipe Mujica.

Cierre

–Hay un factor que perturba el juego político en caso de que se avance en lo de la designación del nuevo CNE, y las elecciones, se trata de la Asamblea Constituyente que se abroga poderes supraconstitucionales ¿Cuál es la posición del MAS con respecto a este organismo que lleva más de dos años funcionando y no ha presentado un proyecto de constitución?

–Allí hay una proposición que hemos hecho. No ha sido rechazada ni asumida públicamente. Sabemos que es compartida por amplios sectores y es que el mismo día que se elija la nueva Asamblea Nacional, ese mismo día se cierra la asamblea constituyente y pasamos a tener una instancia legal, constitucional, la nueva AN, que pasaría a tener su ejercicio pleno. Todo el mundo sabe que esa asamblea constituyente, si la ves desde el punto de vista constitucional, se supone que es un evento temporal, no para toda la vida, y no puede ser visto como un instrumento que está colocado allí como una suerte de amenaza, para que si tú no me cumples aquí te armo el problema por allá. Esas cosas son las que perturban la posibilidad clara de poder tener una recuperación de las instituciones. Es una materia que, si avanza el proceso de pacificación, tendrá que necesariamente implicar qué hacer con una instancia como esa que desde nuestro punto de vista debería concluir sus funciones el mismo día que se elija la nueva AN donde todo el mundo va a estar representado y serían unas elecciones para las que se deben garantizar la participación, los derechos electorales y constitucionales de los venezolanos y hecha por un nuevo organismo electoral, que es un requerimiento que la mayoría del país hace de manera permanente.

–En cuanto a la comunidad internacional. La Unión Europea desestimó a quienes suscribieron el acuerdo con el gobierno ¿No consideran importante la participación o los aportes que puedan hacer los europeos o EEUU?

–El papel que cumplen los organismos internacionales y gobiernos que manifiestan abiertamente su preocupación por contribuir a la solución de los problemas es algo que tiene plena vigencia y debe ser permanente. Entiendo que en las primeras de cambio ningún gobierno va a expresamente a decir que va a respaldar esa mesa que se constituyó. Creo que hay que darle tiempo al tiempo, que se vayan dando soluciones. Y estoy seguro que en la medida que la mesa tenga las dos cosas básicas que hemos dicho, una que se cumplan los compromisos, y dos, que participe todo el que quiera participar, esa mesa va a ir adquiriendo mayor papel en la búsqueda de soluciones porque es una mesa que fundamentalmente se trata que allí nazcan proposiciones para ser sometidas a consideración del país.

Felipe Mujica aseguró que cuando observa los argumentos de si (los factores que participaron del acuerdo) representan o no, tienen votos o no, le parece que eso no cuadra con lo que está ocurriendo.

“El punto es que todos los venezolanos tenemos derecho a ofrecer salidas y soluciones. Nadie se va a meter en una discusión de si tienes votos o no, si tienes tarjeta o parlamentarios. El hecho que se haya referido de manera directa al Parlamento la solución deja esa argumentación sin ningún peso. Creo que en ese sentido va a ocurrir lo mismo con la comunidad internacional, si la mesa produce resultados, vamos a soltar a los presos, hablar de pacificación, soluciones sociales, de las elecciones. En la medida en que eso vaya concretándose, en Venezuela la opinión que tiene mucha gente tiene irá cambiando y sectores hasta los que están al lado de Guaidó tendrán que ver con detenimiento lo que está pasando allí y la comunidad internacional se sacará de la cabeza que es un instrumento de aliados del gobierno y se darán cuenta que no es un problema de colaboracionistas sino que un sector de la sociedad venezolana, ante el hecho de que todas las puertas estaban cerradas, abrieron una y corrió con el riesgo de hacer eso. Esperamos que en el plazo más breve posible se le presenten al país resultados”, manifestó Felipe Mujica.

Contraproducente

–El martes pasado el PSUV pidió investigar a Juan Guaidó por las fotos en que aparece con miembros de Los Rastrojos ¿Qué posición tienen en cuanto a ese tema?

–Eso forma parte del toma y dame. De lado y lado aparecen acusaciones y cada quien trata de irse a los extremos. Ojalá la dinámica de la Asamblea sea ver el futuro, trancar los retrovisores y ver en términos del año y medio que le queda de vigencia cómo se convierte en el instrumento principal desde el punto de vista institucional para que Venezuela pueda ver que hay soluciones. Estar discutiendo que si el desacato, que si te puedes reincorporar o no (al Parlamento) porque eres miembro de la constituyente, la cual desconozco pero digo que no te puedes reincorporar porque eres miembro de ella, eso forma parte del pasado. Igual que colocarse ahorita con el tema de Guaidó, quien es un hecho de fuerza. Cualquier investigación que se le pretenda hacer al gobierno o a Guaidó en este momento político es totalmente contraproducente, no está privando la política sino la venganza y el saboteo.

–Una reflexión, ustedes vienen del socialismo, del socialismo democrático y del gran debate de los años 60, apartándose del modelo estalinista. Después de 20 años donde el gobierno aplicó muchas de las ideas de que el Estado asumiera las labores de la economía, empresas, y estamos en la situación en la que desembocamos, ¿cómo quedan esas ideas?

–Cuando hablamos de socialismo tenemos que diferenciar de dos comprensiones de ese concepto. Hay un socialismo signado por la valoración de la democracia, del pluralismo, la participación, que se coloque de manera privilegiada los intereses de los seres humanos por encima de cualquier otra consideración; es lo que llamamos socialismo democrático. Es lo que pudiera verse, si buscamos una referencia internacional, en la Carta Ética de la Internacional Socialista, donde incluso la propiedad privada se consagra como un derecho humano. Ése es el socialismo que en el caso del MAS compartimos. Hay otro socialismo que está signado por una visión autoritaria de la política. El autoritarismo no tiene sexo, no puede ser de derecha o de izquierda, en este caso estamos ante un gobierno que se dice de izquierda pero que es autoritario y como todo gobierno autoritario comete los mismos desmanes que se cometen independientemente de que digas a favor de quién.

“Hemos visto gobiernos autoritarios de derecha cometer violaciones de DDHH parecidos a los que han ocurrido aquí y gobiernos autoritarios de izquierda que han hecho lo mismo. Estamos en presencia de un gobierno autoritario. Desde la muerte de Chávez hablan muy poco de socialismo, la palabra ha ido desapareciendo de su vocabulario. El país deberá comprender que esto que tuvimos estos 20 años no fue socialismo y en el caso que alguien lo quiera asumir como socialismo estaríamos hablando de uno autoritario como el que existió en la Unión soviética o la Europa Oriental, que no puede ser el destino de ningún país», puntualizó Felipe Mujica.

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