Ochoa Antich: Hay que estimular a los sectores moderados del madurismo

Víctor Amaya | @victoramaya https://talcualdigital.com/

Enrique Ochoa Antich fue secretario general del Movimiento Al Socialismo (MAS), pasó por Un Nuevo Tiempo y ahora es agente libre en la política venezolana. Convertido en opinador, ha apoyado la Mesa de Diálogo instalada en la Casa Amarilla. Aunque no forma parte de ella, dice estar en permanente contacto con sus integrantes

En opinión de Enrique Ochoa Antich, la Asamblea Nacional puede salir del «desacato» en que la mantiene el Tribunal Supremo de Justicia de manera muy sencilla: sentar a Henry Ramos Allup en la presidencia del legislativo y desincorporar a los diputados de Amazonas cuyo triunfo electoral en 2015 fue cuestionado.

El argumento es similar al que enarbolan integrantes del PSUV, quienes afirman que quien legítimamente debe presidir el Parlamento es el secretario general de Acción Democrática y no Juan Guaidó, pues los nombramientos de directiva desde 2016 son ilegales, producto del mismo desacato.

Ahora, los diputados de Amazonas fueron desincorporados ya varias veces. Incluso, en una de esas oportunidades el propio Ramos Allup, cuando era presidente de la Asamblea, atendió la petición de Héctor Rodríguez, entonces jefe de bancada del PSUV, y dijo la palabra «acatar».

-¿Entonces, se trata de que vuelva Ramos Allup a la directiva o de que el PSUV tenga voluntad política para acabar con el «desacato»?

-La decisión del TSJ es inconstitucional y sabemos que es una arbitrariedad, pero, en todo caso, el hecho objetivo es que el desacato se vuelve a producir porque se reincorpora a los diputados de Amazonas y Henry Ramos Allup no quiso dar su brazo a torcer. Nosotros podemos refugiarnos en el argumento de que esa es una arbitrariedad y, por ende, no la cumplimos. Justamente cuando asumió la presidencia Julio Borges, hubo dos decisiones que eran contradictorias. La primera, que buscaba el diálogo y la negociación, fue justamente desincorporar a los diputados de Amazonas. Pero en segundo lugar, declararon la ausencia del cargo. Entonces le pusimos en bandeja de plata el argumento de que el desacato seguía. Yo he estado insistiendo, y ahora lo he hecho público, en manejarnos con un poco de astucia frente a un Gobierno que es arbitrario y autoritario. Además, es aceptable dar un paso para atrás, pensando en dos pasos hacia adelante. Yo siempre les decía a ellos que diéramos un pasito para atrás, desincorporamos a los tres de Amazonas, exijamos elecciones de inmediato en Amazonas, empecemos a pelear con una AN sin el desacato, que esté funcionando. Acá hay otro tema que es importante desde el punto de vista político y no jurídico. Nosotros nos hemos querido apropiar de la figura de los dos tercios y consideramos que es un atropello del Gobierno el que nos quiera quitar los dos tercios. Pero la verdad es que esos dos tercios nosotros no los obtuvimos en el voto popular. Nosotros obtuvimos cincuenta y tanto por ciento en el voto popular. Ganamos los dos tercios porque una ley inconstitucional de Chávez. Entonces, si políticamente es así, sacamos a los tres diputados de Amazonas, exigimos elecciones y abrimos un proceso de negociación con el Gobierno, por ejemplo, diciéndoles que nosotros no vamos a ejercer los dos tercios sin llegar a un acuerdo con ellos.

-En ese planteamineto, la oposición tendría que ceder pero en principio el Gobierno no estaría cediendo en nada. Primero cede la oposición y después vemos si el oficialismo empieza a hacerlo. ¿El Gobierno no debería también mostrar voluntad de negociar?

-Yo quisiera tener la confianza de que incluso la idea que yo les estoy comentando pudiera no ser necesaria si el Gobierno tiene la disposición de ceder. Cualquier negociación pasa porque se ceda de lado y lado, pero, en todo caso, ellos han señalado que esta AN sigue en desacato. Ellos aspirarían a que suba Henry Ramos Allup, se encarga por dos o tres horas de la directiva de la AN, se desincorpora a los tres diputados de Amazonas, y ahí mismo se procede a elegir una nueva directiva y, si les da la gana, vuelven a elegir a esa directiva y automáticamente se levanta el desacato porque eso estaría en las manos nuestras. Ahora, sobre el tema de la voluntad de ceder. Yo he observado en algunas de las conversaciones que he tenido con chavistas y maduristas cercanos al Gobierno una voluntad de buscar una negociación. No todos allá están en una posición extrema. Hay que trabajar para estimular y no inhibir a los sectores moderados del madurismo, porque si no este juego va a seguir trancado.

-¿Cuáles son las demostraciones públicas de que el Gobierno está dispuesto a ceder, a negociar algo? El TSJ pudo haber convocado elecciones en Amazonas y no lo ha hecho en cuatro años, por ejemplo.

-Uno de los daños que nosotros le hemos hecho a los procesos de diálogo en estos 20 años es que cada vez que comienzan, no sé si es por el inmediatismo o el facilismo típico de nosotros los venezolanos, queremos un resultado de inmediato. Yo siempre le cuento a todo el que me pregunta que la negociación más corta y exitosa en el mundo entero fue la de Sudáfrica. Duró cinco años. Mandela cuenta en su autobiografía que para obtener la primera reivindicación, le tomó cinco años, yendo todas las semanas desde su calabozo hasta la oficina del Presidente y viceversa. Lo que te quiero decir es que la mesa (de Casa Amarilla), en estos dos meses, ha conseguido más que la de República Dominicana, Barbados. Aquí logramos la reincorporación de la fracción parlamentaria del PSUV en la AN, se está planteando la posibilidad del CNE.

-La bancada del PSUV se reincorporó a la AN, pero ha dicho que el nuevo CNE pudiera salir de la constituyente o de nuevo por el TSJ. 

-Entiendo que se ha anunciado un documento donde hay un conjunto de propuestas para buscar algunos acuerdos. Es posible que ellos planteen la necesidad de levantar el desacato por obra y gracia de la propia AN. El TSJ no tiene que hacer nada, sino constatar y reconocer.

-¿Pero el TSJ no debería pronunciarse en torno al tema de las elecciones en Amazonas, que tiene ya cuatro años?

-Por supuesto que sí, y es una vergüenza nacional que un estado esté sin representación parlamentaria durante cuatro años. Eso le corresponde es al TSJ y hay un recurso allí planteado. Está una investigación que no se ha hecho, que no ha avanzado. Si hay unos culpables que se sancionen. Es evidente que el estado Amazonas se convirtió en una especie de tarjeta de cambio entre la política menuda, cuando el tema de la representación de un estado es un tema que debería estar por encima de la diatriba política subalterna. Sabemos que el Gobierno es como es. El gGbierno no es como yo quiero que sea. Y comete esas arbitrariedades. Ahora, con esas arbitrariedades es que uno negocia. Uno no negocia con el que uno quisiera, sino con el que es. El hecho de que se incorporen a la AN es una conquista. No puede ser preferible que no estén a que estén, por más de que su discurso pueda ser simbólico, etc. Yo creo que es importante tener un espacio de diálogo y de negociación por la vía de los hechos en la propia Asamblea Nacional. Ojalá que en vez de estar en diatriba y en discursos altisonantes, se puedan poner de acuerdo en nombre de un país que se nos está deshaciendo entre las manos mientras las dos bancadas políticas se entretienen confrontándose unos a otros.

-La mesa de negociación se instaló a mediados de septiembre. Nos dice usted que uno de sus principales logros ha sido el regreso del PSUV a la AN. El 5 de julio, dos meses y medio antes de la conformación de esa mesa de negociación, Últimas Noticias publicó: «El presidente Nicolás Maduro se reunió con los diputados chavistas de la AN y al parecer les dijo estar de acuerdo con que ellos retomen sus cúrules en el poder legislativo». ¿Fue una decisión de Nicolás Maduro o fue un logro de la mesa de negociación?

-Apenas se instaló la mesa, presentaron unos acuerdos. Es porque se venía trabajando desde muchos meses atrás, solo que no se hacía pública esa negociación porque no se quería perturbar la de Barbados. Siempre se reconocía, reconocíamos cuando conversábamos sobre estos temas y recibíamos informaciones de las conversaciones que se tenían con el Gobierno. Siempre comprendíamos que la de Barbados era crucial, porque estaba incorporada la propia AN en su mayoría. Era muy importante. Ahora, esa conversación de Maduro de que se iban a incorporar, era parte ya de las conversaciones que se tenían con estos sectores de la oposición.

-¿Entonces se puede catalogar como un logro de esta mesa?

-Los partidos de esta mesa han estado negociando algo así como unos cinco o seis meses con el Gobierno, conversando, teniendo reuniones, y estos temas de la libertad de los presos políticos, la reincorporación a la AN, el tema del CNE, etc., se han venido conversando. Por eso es que apenas se instala, inmediatamente se presentan algunos acuerdos.

-Claudio Fermín criticó que el diálogo en Barbados se desarrolló a puerta cerrada y con secretismo, y detalló que las negociaciones entre este grupo de partidos y el gobierno de Nicolás Maduro venía ocurriendo hace meses. Usted mismo nos dice que entiende que también estas conversaciones ocurrieron desde antes y que se mantuvieron en secreto. ¿Se puede criticar el secretismo de Barbados, pero no decirle nada al país sobre unas conversaciones de dos meses y medio hasta salir con un acuerdo?

-Es que es completamente diferente. Estas reuniones se mantenían en privado justamente para no perturbar el otro acuerdo.

-¿Pero Barbados sí tenía que ser público?

-Estaba involucrada Noruega. Lógicamente, como tú comprenderás, para el Gobierno habría sido muy incorrecto que ellos conversando y todavía dándole una oportunidad al diálogo en Barbados, dijeran: «Nosotros estamos conversando con otros sectores de la oposición». Ahora, eso se venía haciendo con cierto escepticismo sobre lo que pudiera pasar en Barbados, abriendo esta otra oportunidad.

-¿El secretismo es pasable en unos y condenable en otros?

-Son secretismos diferentes. Apenas se instala la mesa y se informa que se instala la mesa, no hay secretismo. Se informa y se dice cuáles son las mesas, los temas…

-Salió un acuerdo listo apenas se instaló la mesa. Es decir, ¿hay secretismos buenos y secretismos malos?

-Claro, porque son temas con los que todo el mundo está de acuerdo. ¿Quién va a estar en desacuerdo con lo que se presentó allí en la mesa? Ahora, eran conversaciones que ya se estaban haciendo en Barbados, solo que en Barbados se ponía una condición para que pudieran llevarse a cabo: que tiene que salir Maduro. Entonces, aquí la estrategia ha sido la de los acuerdos parciales, no la estúpida visión sobre la cual si no hay acuerdo en todo, no hay acuerdo en nada, y al final no se llega a nada. Aquí preferimos escoger la vía de los acuerdos parciales y acumulativos. Entonces, se han estado anunciando y se ha ido avanzando.


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