Rubén Contreras /// El voto es el arma de los democratas

Coincido plenamente con lo expuesto por el Dr. Benigno Alarcón, en sus escritos y propuesta, acerca de la necesidad de definir la estrategia de la oposición democrática, con relación a las venideras elecciones parlamentarias.

Los demócratas debemos entender que éste régimen está utilizando todas las estrategias para desanimarnos, confundirnos y generar desconcierto entre la mayoría de los ciudadanos, con la finalidad de presentar ellos en el momento que les convenga, la fecha de dichas elecciones y nosotros no tengamos tiempo para reordenarnos y acudamos en desventaja a las mismas.

Debemos internalizar los demócratas, que llevamos actuando 20 años en un país en el que no hay estado de derecho, con unos adversarios violando la Constitución de una manera procaz y soez, como lo han demostrado entre otros, el Dr Asdrúbal Aguiar en su obra: «Historia de la Inconstitucionalidad en Venezuela», el historiador Enrique Krauze en “Delirio y Poder”, Orlando Zamora en “Concentración de Poder, Revés de Un Sueño Protagónico” y también como lo ha referido últimamente el Dr. Nelson Chity La Roche en sus escritos acerca de «La Discontitucionalidad y el Pandemónium». A eso debemos sumar los continuos errores que hemos cometido desde la Coordinadora Democrática y el juicio contra el revocatorio, luego la abstención en 2005 y a partir del 2017 la abstención y división propiciada por Ledesma, María Corina y Leopoldo, cuando invitaron a un sector de la población para que no votara en las elecciones para gobernadores y luego para alcaldes, a los cuales se le sumaron diversos factores que habían logrado la elección de sus parlamentarios, con el mismo CNE, que los eligió a ellos.

El año 2019, la oposición tuvo un modesto renacer con la figura de Juan Guaido, quien aprovechó su investidura de presidente del Parlamento Venezolano, prácticamente se convirtió en el Ave Fénix de la democracia e incentivó optimismo a quienes estaban delicaidos, con su propuesta de Cese a La Usurpación, Gobierno de Transición y Elecciones Libres.

Fue un excelente mensaje, pero debemos entender que los adversarios que usurpan el poder han utilizado las instituciones e instrumentos del estado para atornillarse en él, sin importarle los medios, solo le interesan sus fines.

Guaido hasta ahora ha promovido una serie de acciones importantes, pero este pranato desde el gobierno, también juega y tiene su base de apoyo en

la delincuencia organizada desde el frente Francisco de Miranda y en quienes integran ese sector de las fuerzas armadas, convertidas en la actual peste militar, la cual pretende subyugar a los venezolanos desde todas las instancias de poder, que fueron otorgadas por el finado de Sabaneta, quien por carecer de apoyo social y académico, recurrió a sus amigos y compañeros militares, concediéndoles todas las prerrogativas y facilidades en el manejo a su antojo de las res pública, con la finalidad que lo apoyaran en sus desmanes y tropelías.

Hoy, en el inicio del 2020, nuevamente el gobierno de Maduro y sus secuaces, demuestran su saña inconmensurable y desprecio a la democracia al militarizar el palacio legislativo, en el cual el verbo es el instrumento mediante el cual el ciudadano investido por el voto dicta la Cátedra Política y hace las leyes por las cuales nos debemos regir la ciudadanía. Eso ha concitado en muchos venezolanos una repulsa hacia Maduro y su horda delincuencial y ha servido para mostrar nuevamente al mundo entero los métodos que ellos utilizan para dirimir las formas de cómo se viola la constitución en Venezuela y se apoderan de las instituciones que no están bajo su tutela.

Pudiéramos expresar que este round iniciado a partir del 2020, debe llamarnos a la reflexión, el gobierno está muy débil, lo demuestran esas acciones delincuenciales, no pudieron comprar a la mayoría de los diputados con la operación alacrán, y la ciudadanía dividida muestra apoyo y rechazo a estas acciones, lo que debe llevar a la dirigencia opositora a reflexionar, tal como lo expresa el Dr. Alarcón, es menester asumir una decisión, un acuerdo entre todos los factores, a fin de recomponer la estrategia y nos indique un rumbo claro y determinante. No podemos ausentarnos y dejar el juego en estos momentos, hay que participar en las próximas elecciones parlamentarias.

Debemos entender que errar es de humanos y rectificar es de sabios. Esto lo decimos porque hemos leído que Guaido según está proponiendo un salario de 120 dólares, que cosa, eso planteó Falcón en su propuesta electoral y le endilgaron varios epítetos, loco, demagogo, falsón, etc.

Debe tener Guaido elementos convincentes para proponer que el salario del venezolano debe ser en ese orden, el cual sigue siendo muy poco ante la inflación que nos devora, pero si él hace ese planteamiento de orden económico, también puede rectificar en su planteamiento político y coordinar con toda la oposición la necesidad e importancia de retomar la política con P MAYUSCULA y enderezar los entuertos en los cuales se ha incurrido. ¿Seguimos esperando a las boinas verdes o nos enseriarnos con la política? Y enseriarnos con la política es tomar las decisiones convenientes que nos

permitan cambiar este estado de cosas por las cuales atravesamos los venezolanos en la actualidad.

La mayoría de los ciudadanos ansía un cambio y esa mayoría tiene la oreja parada esperando el llamado de sus dirigentes y líderes políticos. Si queremos salir de este pranato de narcoterroristas tenemos que pensar y actuar racionalmente, nuestra arma es el voto y con el voto podemos cambiar el curso de las cosas. Quienes dirigen las fuerzas armadas, viven su éxtasis disfrutando de las prebendas logradas con este concubinato delincuencial, pero la mayor parte de su estructura sufre penurias como el pueblo llano y de darse unas elecciones tendrán que reconocer el mandato del pueblo. Por lo tanto, no tengamos miedo.

El partido en el cual he militado toda mi vida, COPEI, acaba de cumplir 74 años de existencia y en su mensaje aniversario ha llamado a la unidad y a prepararnos para las elecciones parlamentarias.

Esa debe ser la ruta de la oposición y por ello insistiré en que debemos participar, porque los partidos que no tienen ambición de poder son partidos castrados y el poder no es un fin sino un medio, para desde el poder lograr el cambio de estructuras y lograr el bien común de los ciudadanos.

Gardel dijo que 20 años no son nada, pero los venezolanos vemos que estos 20 años han sido de destrucción para Venezuela y debemos ponerle coto final a esto. En nuestras mentes está la decisión y nuestras manos son el instrumento, el voto es nuestra arma para cambiar la situación

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