Griselda Reyes pide no abandonar a los migrantes venezolanos en situación de desamparo

No abandonar a los venezolanos que huyeron del país como consecuencia de la crisis humanitaria compleja que rige desde 2014 y que hoy enfrentan las secuelas de la pandemia de coronavirus, pidió este jueves la secretaria general nacional de Acción Ciudadana en Positivo (ACEP), Griselda Reyes, a los mandatarios de las naciones – particularmente del continente americano –, que han acogido a millones de connacionales.

Una vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó la pandemia por Covid19, los jefes de Estado y de Gobierno del mundo entero comenzaron a adoptar diversas medidas tendientes a restringir la movilidad en sus naciones (distanciamiento social, cuarentena voluntaria, cierre de locales comerciales no prioritarios, suspensión de vuelos internacionales y de pasos fronterizos, etc.), con la intención de contener el avance del virulento virus.

La mayoría de los venezolanos que vive en países de América del Sur se encuentran en total indefensión, por cuanto sus ingresos dependen de actividades relacionadas con la economía informal. Al cesar las actividades comerciales, muchos quedaron desprotegidos porque al no tener recursos siquiera para pagar albergue y garantizar su alimentación, han tenido que emprender el camino de retorno a Venezuela.

De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), hay más de un millón de venezolanos en situación de desamparo solamente en Colombia. El coronavirus triplica la cifra de migrantes venezolanos en situación vulnerable, porque quienes tenían estabilidad laboral ahora están al borde de perderlo todo.

Más de un tercio de los casi cinco millones de venezolanos que han salido del país en los últimos años huyendo de la crisis están en Colombia, según la Organización de Naciones Unidas. Y de este tercio, 90%, según las autoridades colombianas, trabaja en la economía informal.

El coronavirus está ocasionando estragos a nivel mundial. Muchos de nuestros hermanos venezolanos están desandando sus pasos para regresar a Venezuela, porque en otros países el riesgo a quedar en la calle y con hambre se torna mayor. Los gobiernos están dando prioridad a sus habitantes y a los sectores más vulnerables, pero no han incluido en sus programas de atención a cientos de miles de venezolanos que, de acuerdo con lo dicho por la Acnur, tienen el estatus de refugiados”, refirió la líder del partido de los ciudadanos.

Reyes advirtió que la situación se complica no solamente para esos connacionales que están en otros países enfrentando las secuelas de la pandemia, sino también para los familiares que están en Venezuela y que están sobreviviendo de las remesas que mensualmente les enviaban.

Hay un entramado que está a punto de venirse abajo. Muchos venezolanos que viven en el país podían medianamente comer gracias a lo que sus familiares les enviaban y ¿ahora qué va a ocurrir con aquellos y con estos? Expertos en las áreas económica – financiera han vaticinado que estamos frente a la peor recesión global de la historia, mucho mayor a la gran depresión de los años 20 y 30 del siglo pasado. Es el desplome bursátil, es la caída dramática en los precios del petróleo, es la paralización de las grandes economías del mundo”, agregó la dirigente nacional de ACEP.

La también empresaria lanzó un llamado de atención a los gobiernos de todos los países “para que entiendan que los venezolanos que fueron desplazados por la crisis humanitaria compleja que lleva seis años, son seres humanos con muchas carencias físicas, de salud y emocionales. Nuestro país siempre tendió y seguirá tendiendo la mano, a quien lo necesite. Durante más de un siglo recibimos gente de todas partes del mundo que vino a construir patria junto a los venezolanos. La solidaridad debe ser el valor a resaltar. El mundo no será igual cuando pase esta pandemia”.

De allí que Reyes instó a la comunidad internacional a aumentar su apoyo a los programas humanitarios y de protección e integración, destinados a esas millones de personas que hoy no saben qué hacer: si quedarse a pasar la tormenta en un país ajeno al suyo, o regresar – con todas las implicaciones que el traslado conlleva en tiempos de coronavirus – para afrontarla en la patria materna.

CNP 7.614

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