Arráiz Lucca estima que una demanda en el mercado global de petróleo beneficiaría a Venezuela

Texto y fotos: Alonso Calatrava Rumbos

El escritor reiteró que el problema del país no es por los precios del barril de petróleo, sino por su baja producción

Este martes, el escritor, profesor Titular Universidad Metropolitina, individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua, abogado, poeta, Magister y Doctor en Historia (UCAB), Rafael Arráiz Lucca, aseguró en una entrevista con Contrapunto que el problema de Venezuela, no son los precios. El problema de Venezuela es que no tiene producción propia.

Eso lo dijo al ser preguntando sobre que la baja de los precios del petróleo, debido a la la pandemia de coronavirus en el mundo pudiera beneficiar a Venezuela, cuando se reabra el mercado global y exista una demanda. En ese sentido, afirmó que: ¿Pudiera beneficiar a Venezuela? Si Venezuela incrementa su producción. Pero el problema, insisto, el problema no son los precios. El problema es que no estamos produciendo suficiente.

Comenzamos por ahí. Bueno (risas), el petróleo en Venezuela en los últimos reportes de producción hablan de 440 mil barriles diarios. Incluso hay unos reportes en los que se señala una producción menor. De modo que Venezuela, a ese ritmo, casi ha dejado de ser un país petrolero.

Eso tiene una incidencia notable sobre la vida nacional, porque la ecuación venezolana a partir de 1914 fue que había una industria petrolera que producía, que esa producción iba creciendo y el Estado percibía unos recursos por la vía impositiva por la vía de las regalías de esa industria petrolera. Después, con la estatización del petróleo, el Estado pasó a percibir la totalidad de esos recursos, de modo que el epicentro económico de la vida venezolana desde 1914 y hasta este momento ha sido la producción petrolera y la producción petrolera está en sus niveles más bajos. 

Son niveles ya prácticamente desde los años 30 del siglo XX, de modo que esto tiene una incidencia radical en la economía venezolana que va a conducir a que la economía forzosamente tenga que abrirse hacia otros caminos. 

Alonso Calatrava Rumbos

¿Esa caída de la industria petrolera puede impactar a nivel social al venezolano?

Si, porque lo que ha podido hacer el Estado venezolano históricamente por la gente en Venezuela lo ha podido hacer por el ingreso petrolero. Entonces, la capacidad de hacer algo por la gente por parte del Estado venezolano obviamente se ha reducido dramáticamente. De modo que la situación es muy, muy compleja.

Por ejemplo, profesor, ¿El venezolano pudiera preocuparse por otros rubros más que por el petróleo? 

Creo que sí, desde mi punto de vista lo que pudiera pasar es que en la medida en que la producción petrolera no solo no se recupere, sino que siga perdiendo, se sigan perdiendo el número de barriles todos los meses. Los venezolanos ya han comenzado a buscar otras fuentes de producción, otras fuentes de riqueza, porque es un hecho que no estamos con que la industria petrolera está en una situación muy, muy comprometida y muy precaria. Y lo más importante es que para poder recuperarse se necesitan grandes inversiones y esas inversiones no las tiene el Estado venezolano. El Estado venezolano no cuenta con recursos para recuperar la industria petrolera. Forzosamente tiene que hacerse alguna forma de incorporación de capitales. 

¿Cuáles serían esos recursos que el venezolano podría recurrir para Venezuela?

Creo que tiene ventajas comparativas en turismo, en ganadería de doble propósito, leche y carne. En agricultura, en pesca, por supuesto está la minería, pero tendría que reglamentarse con mayor claridad para que no hubiesen daños ecológicos, como los daños que se están produciendo.  

Las ventajas comparativas que tiene el país son muy, muy grandes. En ese sentido hay mucha riqueza por desarrollar en Venezuela, al margen del petróleo. Ahora eso es un problema porque el petróleo sigue estando allí. Si en Venezuela cambian las condiciones y las empresas trasnacionales petroleras perciben garantías como para invertir en. Para explotar y comercializar petróleo, la producción petrolera se va a recuperar porque el petróleo está allí. No es que el petróleo desapareció bajo suelo, entonces esta es una variable importante. ¿Por qué? Porque la gente puede desarrollarse a otras actividades, pero en lo que las condiciones cambien y venga una inversión para producir, para desarrollar la industria petrolera, volveremos a ser un país petrolero.

Alonso Calatrava Rumbos

Debido a los precios bajos del petróleo a nivel mundial a causa de la pandemia, cuando exista una demanda muy alta ¿eso pudiera beneficiar a Venezuela?

Lo que pasa es que Venezuela, el problema de Venezuela, no son los precios. El problema de Venezuela es que no tiene producción propia. ¿Pudiera beneficiar a Venezuela? Si Venezuela incrementa su producción. Pero el problema, insisto, el problema no son los precios. El problema es que no estamos produciendo suficiente. 

¿El metodo de fracking pudiera ser una alternativa para Venezuela? 

Venezuela no tendría que recurrir al fracking estando el petróleo allí. Lo que necesita Venezuela es inversión, son los recursos para recuperar a la industria petrolera y antes de que llegara a todo esto la inversión venezolana, como era moral, esa cantidad de inversión en petróleo en Venezuela había a partir de la apertura petrolera que se inicia en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez y se materializa en el segundo gobierno de Rafael Caldera. Se abrieron las puertas a las empresas mixtas y a la inversión extranjera. Y Venezuela no tuvo que poner dinero para desarrollar su industria petrolera y el crecimiento fue notable. 

Cuando Caldera le entrega a Chávez el gobierno, la producción petrolera estaba entre 3 millones 500 mil y tres millones 800 mil barriles diarios y contar en ese momento el valor total del barril. En ese momento, el barril de petróleo estaba en 20 dólares entre 16 y 20 dólares y después, a lo largo del gobierno de Chávez, por razones internacionales, el precio del petróleo fue creciendo y se benefició muchísimo de ese incremento, pero se benefició porque tenía una producción muy alta y la producción muy alta. La tenía porque se había hecho la apertura petrolera.

Alonso Calatrava Rumbos

¿Pero qué medidas básicamente se necesitaría para que hubiera esa inversión?  ¿Qué mecanismos se tuvieran que hacer aparte de la inversión extranjera?

Lo que tienes que tener es un marco legal claro para tener y para que la inversión extranjera venga, y eso es lo que tienes que requieres tener. Pero en medio de este conjunto de sanciones que tiene Venezuela en este momento por parte de los Estados Unidos y de la Unión Europea, luce muy poco probable que venga inversión extranjera muy poco probable.

¿Osea que la única manera es que hubiera una inversión extranjera con un cambio de gobierno o un cambio en las políticas?

Es difícil saberlo porque con las sanciones no va a venir inversión extranjera a Venezuela, pero si le aumentan las sanciones tal vez hubiera una posibilidad de una inversión o también habría convendria que tendrías que cambiar el marco regulatorio. También tendría que haber garantías para los inversionistas extranjeros la confianza, confianza, seguridad jurídica y poder proyectar a largo plazo una inversión que comienza a ser rentable a lo largo de los años, etcétera. Necesitas un conjunto de medidas para que eso ocurra y van a dejar el tema.

Alonso Calatrava Rumbos

Por cierto, usted publicó un tweet está semana en el que, cito: Con frecuencia leo que venezolanos desde el exterior dicen que “el país no existe”, que desapareció. Aquí estamos 25 millones, y la mayoría trabajando, contra viento y marea. ¿Será que somos los inexistentes? ¿A qué se refiere con eso?

Yo he notado, yo me refiero a unas declaraciones de una economista muy respetable que se llama Carlota Pérez, que las dio ayer, donde dice que su país no existe, aquí no hay nada, que se acabó la industria petrolera, que no haya agricultura y que es un país que desapareció. Entonces yo sentí. Bueno, si el país desapareció, quiénes somos? Los 25 millones de personas que vivimos aquí? Somos seres inexistentes. Esa es mi tweet. 

La publicación realmente es una pregunta. Si el país desapareció, ¿quiénes somos los 25 millones de personas que vivimos aquí? Claro, es un tuit que ha tenido 4000 retuits, 10, 11 mil likes, etcétera. Porque creo que plantea un tema complejo de la relación entre los venezolanos que viven fuera de Venezuela y los venezolanos que vivimos aquí, que es una relación que no está plenamente resuelta, que es una relación que tiene ruido, que yo siento que hay que ventilar y que aclararla, etcétera. 

Por ejemplo, para mucha gente, una declaración como ésta, para mucha gente que vive en Venezuela, una declaración como esta puede ser muy ofensiva. Mucha gente la entiende en otro sentido y dice no vamos a comprender. Están hablando desde el dolor porque se fueron y el país del que se fueron prefieren verlo como no existente. Bueno, perfecto.

Alonso Calatrava Rumbos

Son todos temas que yo siento que hay que ventilar, que hay que conversar, que hay que discutir, porque son temas muy sensibles y no ganamos nada con no conversar y no discutirlos. Yo creo que sí hay que hay que conversarlo hasta que lleguemos a una, a una relación más sana entre entre los que están en Venezuela, los que estamos en Venezuela y quienes están fuera de Venezuela.

Profesor ¿y eso ha pasado antes alguna parte del mundo?

Sí, claro que sí. En Europa todos los europeos que emigraron a América siempre hubo una tensión entre los que se fueron y los que se quedaron. Esto forma parte de la historia de la humanidad. Esto no es nuevo, lo que estamos viviendo los venezolanos. La primera vez que lo vi bien es la primera vez que nosotros lo vivimos. Pero la experiencia europea es muy, muy clara en relación con áreas como por ejemplo. Fíjate, hay una respuesta a mi tuit de la psicóloga Maricarmen Míguez con la experiencia de sus padres. Ella dice Mi padre vivió 25 años en Venezuela cuando regresó a España, a la España que regresó. Era un país distinto del que se había ido. Ya no era ni español, ni bueno, ni era plenamente venezolano.

¿Entonces es una de las circunstancias en la que el emigrante pudiera caer en una depresión, en una duda existencial de quién soy?

Si, por ejemplo, en el caso del padre de Mari Carmen, él prefirió ser enterrado en Venezuela, finalmente se sintió más venezolano que español porque había hecho su vida profesional aquí. Entonces, esto le va a pasar a muchos venezolanos que emigraron y esto hay que tenerlo consciente, hay que tenerlo presente.

Alonso Calatrava Rumbos

Es difícil saber cómo se va a manejar hoy en día esa situación en un mundo globalizado, porque la experiencia anterior de los emigrantes de la posguerra europea. El mundo no estaba globalizado como hoy. Entonces la manera como esto se va a procesar va a ser distinta. Esa experiencia nos sirve, pero no va a ser idéntica la manera de vivirlo. Yo sí creo que hay una percepción. Honestamente, creo que la percepción del que vive en Venezuela es distinta a la percepción del venezolano que vive en la diáspora. Son dos percepciones distintas que de alguna manera tienen que empezar a darse la mano.

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