Enrique Ochoa Antich remite carta a Iván Duque, Presidente de la Reública de Colombia

CONFORME COMISIÓN AD HOC PARA COORDINAR EN LA FRONTERA CON EL GOBIERNO DE MADURO ACCIONES CONTRA LA PANDEMIA
El exdiputado Enrique Ochoa Antich remitió hoy una misiva al presidente de Colombia, Iván Duque, a los fines de exigirle coordine en la frontera «con el único gobierno que objetivamente existe en Venezuela, el del presidente Nicolás Maduro», acciones «para contener y combatir la peste«.
-La memoria de Bolívar y Santander así lo exige, subraya Ochoa Antich.
La propuesta que le hace consiste en designar una comisión presidencial ad hoc para tal coordinación, lo que, según sus palabras, no implica «ceder en sus posiciones políticas».
Ochoa recuerda sus vínculos con Colombia, por haber iniciado su carrera política en Táchira y por haber vivido tres años en Bogota, cuando su padre fue designado embajador de Venezuela en Colombia. Así mismo, que ha sido opositor al proyecto politico de Chavez y miembro de la extinta MUD (Mesa de Unidad Democrática) «desde que en 1997 rechacé su invitación a que lo respaldara».
Luego de repasar las cinco victorias de la oposición venezolana de 2006 a 2015, cuando escogió la ruta democrática, hace una impugnación de las derrotas sufridas desde la autojuramentación de Guaidó a la Operación Gedeón.
-Es difícil entender, razona Ochoa, que aún conserve usted algún tipo de esperanza en una ficción de gobierno como el que dicen presidir Leopoldo López y el diputado Guaidó, responsables directos de esta costosa procesión de fracasos y derrotas. 
Una de las consecuencias de «la relación de sostén de su gobierno con este dizque proyecto politico, al igual que la del gobierno de los Estados Unidos», le dice Ochoa a Duque, ha sido «que la Fuerza Armada, que tiene a Chávez como un emblema, se nuclee alrededor de su Comandante en Jefe«.
-No dudo en afirmar sin temor a equivocarme que la política exterior de EEUU y Colombia para con Venezuela sólo ha retrasado el cambio político democrático y pacífico que requerimos, sentencia Ochoa Antich.
Al subrayar que todo este panorama se agrava con la irrupción de la pandemia del COVID19, Ochoa recuerda que «debido a la depresión económica de años, que a diferencia de otros países incluso latinoamericanos supuso una baja movilidad internacional, así como a la rápida y eficaz reacción del gobierno de Maduro, aquí su expansión ha sido leve» pero así mismo recuerda que «ahora ha habido un significativo recrudecimiento debido al retorno de compatriotas de su país, Colombia, de Perú, de Brasil, etc. De hecho, el mayor porcentaje de contagios en las últimas semanas viene dado por esta vía, y con Colombia en mayor medida no sólo por la extensión de esas frontera vital que compartimos, sino por la actuación impune de grupos irregulares que han hecho de las trochas un negocio lucrativo».
Y es en atención a que «muchas vidas se están perdiendo y muchas más podrán perderse» debido a la falta de coordinación entre el gobierno de Colombia y el de Venezuela, que Ochoa solicita a Duque «respetuosamente una rectificación urgente». 
A continuación, el texto completo de la carta:

Caracas, 16 de julio de 2020

SeñorIván DuquePresidente de la República de ColombiaBogotá

Señor presidente:
Quien le escribe es un venezolano que tiene un vínculo especial con Colombia: no sólo porque mi padre nació en Rubio, villa fronteriza, siendo designado primer gobernador de la democracia en Táchira, y porque inicié mi actividad política siendo muchacho en ese estado, sino porque, siendo mi padre designado embajador de Venezuela en Bogotá, viví en esa ciudad tres años. En mi colegio, el Gimnasio Moderno, todos los viernes cantábamos el ¡Oh, gloria inmarcesible!, ¡Oh, júbilo inmortal!, frente a su bandera. Por esto escribo estas líneas con especial afecto hacia el pueblo colombiano.
He sido opositor al proyecto político de Chávez desde que en 1997 rechacé su invitación a que lo respaldara. Entonces le dije que no podía hacerlo porque yo creo en la economía social de mercado y él desconfiaba de ella. En 2006, participé de la dirección opositora, junto con Teodoro Petkoff, que reencaminó nuestra estrategia política hacia la ruta democrática, después de los criminales errores del 11A y del paro 2002. Así fue cono ganamos un referendo en 2007 al más poderoso Chávez, conquistamos las principales gobernaciones y alcaldías en 2008 y 2009, obtuvimos más votos que el PSUV en las parlamentarias de 2010 y nos convertimos en mayoría en la Asamblea Nacional en 2015. Luego, he adversado la deriva extremista que nos terminó por conducir a la ridiculez de la autojuramentación, a la tontería del «Sí o sí» cucuteño, a la penosa payasada del 30A, y por último a la ignominia de la «Operación Gedeón» en Macuto.
Es difícil entender, más allá de la enormes divergencias ideológicas que pueda yo tener con usted, que aún conserve algún tipo de esperanza en una ficción de gobierno como el que dicen presidir Leopoldo López y el diputado Guaidó, responsables directos de esta costosa procesión de fracasos y derrotas. La relación de sostén de su gobierno con este dizque proyecto politico, al igual que la del gobiernode los Estados Unidos, sólo ha conseguido como principal resultado, que la Fuerza Armada, que tiene a Chávez como un emblema, se nuclée alrededor de su Comandante en Jefe. No dudo en afirmar sin temor a equivocarme que la política exterior de EEUU y Colombia para con Venezuela sólo ha retrasado el cambio político democrático y pacífico que requerimos.
Todo esto se agrava con la irrupción de la pandemia del COVID19. Debido a nuestra depresión económica de años, que a diferencia de otros países incluso latinoamericanos supuso una baja movilidad internacional, así como a la rápida y eficaz reacción del gobierno de Maduro, aquí su expansión ha sido leve. Sólo ahora ha habido un significativo recrudecimiento debido al retorno de compatriotas de su país, Colombia, de Perú, de Brasil, etc. De hecho, el mayor porcentaje de contagios en las últimas semanas viene dado por esta vía, y con Colombia en mayor medida no sólo por la extensión de esa frontera vital que compartimos, sino por la actuación impune de grupos irregulares que han hecho de las trochas un negocio lucrativo.
Es por eso que la actitud de su gobierno de rechazar la necesaria relación de coordinación con el único gobierno que objetivamente existe en Venezuela, el del presidente Nicolás Maduro, atendiendo a cálculos políticos subalternos o que no vienen al caso en esta situación de emergencia, resulta en un perjuicio para ambos pueblos. Muchas vidas se están perdiendo y muchas más podrán perderse debido a ella. 
Por todo lo antes dicho, solicito respetuosamente de usted una rectificación urgente. Podría, sin ceder en sus posiciones políticas, conformar una comisión presidencial ad hoc para la coordinación en la frontera con el gobierno y la Fuerza Armada de Venezuela, de las acciones de coordinación a que haya lugar para contener y combatir esta terrible peste. La memoria de Bolívar y Santander así lo exige.
Al despedirme, me suscribo de usted,

Enrique Ochoa Antich

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