Dario Vivas Escuela y Cátedra

Por: Luz Marina Molina

Se nos fue uno de los Revolucionarios de a pie, un patriota pateador, agitador, animoso, de esos que contagiaba a la gente de solo hablar, con aquella voz que retumbaba hasta el último rincón de las concentraciones rojas, sin precedentes. Con megáfono en mano y su característica sonrisa, Dario fue devoto insigne de la Revolución, consecuente, solidario, leal, guerrero de mil batallas.

En estos momentos, cuando el país atraviesa una de las más férreas batallas por la vida, Dario la entregó, con consciencia, al lado de su pueblo. Su compromiso fue innegable, su convicción trascendió fronteras, su lealtad absoluta a la Revolución, sin duda, debe ser ejemplo imperecedero en quienes lo conocimos y recibimos sus enseñanzas.

Ojalá su trayectoria incansable, su trabajo inconmensurable, su persistencia y ese furor avasallante de entusiasmo y patriotismo, que supo imprimirle a sus días, en este trajinar político, sean ejemplo, para esos líderes en formación, porque el camarada Dario, fue Escuela y Cátedra.

Tus botas quedarán entronizadas, en el terreno fangoso de todas esas comunidades, que con tanto cariño y esperanza recorriste Dario y tu recuerdo compañero, permanecerá tatuado en el corazón de los Camaradas que te queremos y profesamos nuestra admiración y respeto a un Revolucionario ejemplar, como fuiste.

HastaLaVictoriaSiempreDario

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