La Educación y sus Responsables

Por: Jeremy Santamaría


☀️💛💙❤️

Vamos a ver como me va.

No tengo una larga experiencia en el ejercicio de la profesión docente, mi carrera se remonta solo a 4 años de muy buena experiencia, donde a partir de 2015 asumí con compromiso, hidalguía y responsabilidad educar al futuro de la humanidad. Esa poca pero muy astuta experiencia me generó gran interés por entender las mentes de los jóvenes (o eso intenté, sin embargo para la desdicha de muchos, no morí en el intento). Siempre con el deseo de poner en práctica todo lo que muchos de mis ilustres profesores (unos más sabios que otros, pero todos unas eminencias) me enseñaron en la Universidad, por eso escribo estas líneas con propiedad y en el marco de la crítica CONSTRUCTIVA, llamando a quien pueda interesarle a la reflexión, estos hechos que me obligaron a darle peso al ¿por qué? de la falta de educación, ¡en todos los sentidos! Pero enfocándome en los campos de guerra (Las aulas de clase) Como me dijo un amigo alguna vez, «si te digo que el burro es negro es porque tengo los pelos en las manos», abrazado a esa jocosa y extrovertida frase voy a sostener esta tesis que nadie me la contó y de la cual les contaré con los pelos en la mano ¡de paso!.

En Venezuela hace un poco más de dos décadas que se terminó de perder el sentido de una educación «Secundaria» de calidad (Ya vendrán quienes hablen de la educación universitaria) que se maneje en parámetros tan simples como el buenos días, el traer la tarea a tiempo, el mantener una participación activa y constante en clase, el respeto entre profesor y alumno y viceversa, o algo tan básico como decir la verdad, (durante ese período como profesor entendí que la verdad por más fácil que parezca se le hace difícil a muchos, ¡me incluía! aunque ya no), pero no se viste sola, la mentira es acompañada y disfrazada por las excusas, quejas, la apatía, la flojera, o la misma auto-ignorancia obligando al pensamiento a no indagar y a sentirse frustrado, cortándole las alas al libre pensamiento, amarrando a los talentos que muy bien guardados están y que por responsabilidad propia el docente está obligado a descubrir en cada estudiante.

Toda una historia separa el principio básico de una educación con lo que actualmente se ve en los campos de guerra, pues mientras los pocos deseos por aprender se desvanecen con rapidez, vemos desde otro extremo como crece la inclinación por querer correrle a lo básico y lo simple, lo vago y lo fácil, «Una Juventud que nace y camina pero no tiene vida propia» toda capacidad de análisis y de investigación propia se pierde, pudiera contar con los dedos de mi mano izquierda los estudiantes que sienten el deseo que viene desde casa, inoculado con la mejor intensión por parte de sus padres quienes gracias al buen ejemplo de las generaciones cansadas se tomaron a la tarea de atender un cáncer que crecía en silencio y que muy sabiamente fue extirpado «momentáneamente» pero que ahora requiere de una nueva operación que termine de desaparecer los complejos de una educación que viene desde casa y que solo pocos luchamos para cambiar esa realidad.


¡Es cierto! Hay muchos otros que cumplen con las exigencias académicas, ¡Son brillantes! Parecen de otro planeta, pero tarde o temprano terminan siendo empujados al mar donde abundan las olas de la desobediencia y la malcriadez.

Una vez Mamá me dijo: -Te voy a pegar. A lo cual respondí: -Si lo haces te voy a denunciar ante la LOPNNA (Otra aberración hecha ley) El desenlace de esta historia ustedes la saben, (eran otros tiempos) si ahorita le respondiera a mamá lo mismo que hace unos años atrás, ella solo se hubiese echado a reír y listo. Pero entre muchos y otros comentarios, bajo esa difícil educación en casa a pesar de que no era la más perfecta, ni la más correcta ni la más idónea, aprendí a ser más respetuoso, más solidario, más sincero, y más humano. Tampoco estoy diciendo que tomen las armas para educar al semillero, solo digo que un buen corazón nace de un buen hogar, donde se sustenten buenos valores y principios, donde el amor, la hermandad y la honradez prevalezcan sobre todas las cosas, no importa si el hogar es disfuncional, yo nací en uno igual, y aquí estoy, jamás le he robado nada a nadie, siempre he practicado el bien con la verdad como bandera, ayudando a quien he podido y dando lo mejor de mi para cambiar lo que está mal. Y aún práctico esos principios, más ahora que me hice político.

En fin, la educación radica en el hogar, seas solo Madre y Padre o Padre y Madre ¡EDUCA a tus hijos! pero por el amor a Dios ¡EDUCA! sin descanso a esos corazones que laten sin rumbo, no frustren ni maltraten al pensamiento inocente que nace de lo bueno, entendamos que la Juventud es el futuro, divino tesoro que se vuelve vulnerable con un suspiro de maldad, seamos parte como Padres y Madres del buen ejemplo desde casa, un abrazo acompañado de un te quiero, un te amo, se necesita para inocular amor y confianza, un «vamos a sentarnos a conversar» desahoga las dudas y los temores, un consejo, dos consejos, tres consejos y los que sean necesarios son los que ayudarán a mantener con los pies en la tierra a esa Juventud, nuestra Juventud.

No permitamos que se pierda esta nueva generación, echemos el resto en casa, hagamos que valga la pena, seamos ángeles de la guarda de nuestros hijos, no permitamos que sucúmban ante las tentaciones de la vida, una buena educación en casa mantiene inmune la idea de cometer errores.

Mi alma está sujeta a los críticos de oficio, a los cortos de pensamiento y a las anomalías y patologías psicológicas, esos que ni edifican ni aportan, a esos a los que alguien una vez llamó Los muertos con vida.

-Comencé a escribir, y no me detendré-

📌Sígueme en mis redes sociales 📲
Instagram✅ @jeremysantamaria
Twitter✅ @jeremsantamaria4
Facebook✅ Jeremy Alejandro Santamaría

#DiosPremiaLaConstancia
#MiLuchaEsTuLucha
#SeguimosADelante

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *