Hay que creer en vainas

Por Luz Marina Molina

Como es la vida de impelable!!! El que escupe para arriba la saliva le cae en la cara.

Sin ánimos de alegrarnos ni festejar el contagio de COVID del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump y su mujer, hacemos reflexiones; y repasamos el cinismo y el caradurismo, del Mandatario gringo, cuando tomaba a chiste, y a manera de juego, una y mil veces, los embates de este terrible virus, calificándolo, de simple,ninsignificante, y restándole la importancia que reviste su existencia.

Trump, junto a un grupo de «Presidentes», entre ellos, Jair Bolsonaro y Yeannine Añez, se cansaron de burlarse del Covid, mintiendo acerca de su carácter inofensivo, inclusive, en una oportunidad, el Magnate, recomendó a la gente contagiada, ingerir cloro, para su curación, lo cual generó una matriz muy negativa en el mundo, e innumerables críticas.

Su actitud irresponsable y temeraria conducta, frente al escenario dantesco de su país, que alcanzó a convertirse en epicentro de la pandemia, lugar del que no ha sido reemplazado, por cierto, ha producido mucha decepción, porque lejos de asumir una posición digna del Presidente, de la primera potencia del mundo, Trump se ha portado como un insensato, un inhumano, que no tiene piedad, con el dolor, ante la elevadísima tasa de fallecidos, en Estados Unidos, a causa de esta nefasta pandemia.

Ahora se voltea la tortilla, se contagió el indómito Mandatario, el inmune, ahora tendrá que tomar cloro, su propia medicina, al igual que su esposa, para contrarrestar los efectos de este «inofensivo» virus, como el lo definió.

Hoy cuando el mundo empieza a albergar una esperanza, porque ya Rusia tiene una Vacuna contra el Covid-19, y en Venezuela, se reciben las primeras dosis, para el ensayo en su 3era fase, cae con el virus el presidente Trump, al igual que su esposa.

«Con la vara que midas serás medido». A tomar cloro pues.

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