La política partidista no es como parece: mediocre banal y maniqueista

Santos García Zapata

La casi totalidad de los líderes políticos venezolanos son unos farsantes; la oposición fue secuestrada por unos señores millonarios que anteponen sus intereses económicos a todo. La Familia Leopoldo López, la Familia Capriles-Randosky , la Familia Ramos Allup/D’Agostino, la Familia Barboza y Cía son los principales hay unos que se mueven en esa misma onda pero sin ese peso como Roberto Smith, Julio Borges y el recién llegado Juan Guaido. En otro orden de día en los últimos 20 años el poderoso sector de importadores, banqueros y contrabandistas de extracción que movieron cifras multimillonarias con su ilegal tráfico; se calculan en más de 20.000 millones de dólares anuales las pérdidas que tuvo en el país con el poderosísimo CONTRABANDO DE EXTRACCION.

Las empresas del estado que tuvieron el mismo peso económico y social que en la IV República, pero, fueron puestas al servicio de poderosos grupos económicos que se enriquecieron arruinándolas: produciendo pérdidas anuales en cantidades iguales a las inmensas inversiones económicas que hace el estado venezolano en los Programas Sociales. La oposición tenía tentáculos y relaciones con esos expolios. No denuncio en los últimos veinte años esas activadas ilícitas; era un tema tabú. Han creado un nuevo establishment político-social. Un poderoso entramado económico que tiene medios de comunicación, contactos, relaciones y socios tanto en el sector oficial como en la oposición. Cálculos de especialistas en la materia sitúan entre 200.000 a 300.000 millones de dólares que tienen depositados en bancos extranjeros estos señores que pertenecen a los dos bandos.

Decía un hombre de excepcional experiencia política sin cuyo concurso Hugo Chávez nunca hubiese llegado al poder Luis Miquilena: “Había engañado a medio país con una revolución de mentira y asustado a la otra mitad que la creía eminente”.

«SI QUEREMOS QUE TODO SIGA COMO ESTÁ, ES NECESARIO QUE TODO CAMBIE».

Este mismo personaje Luis Miquilena había creado, confeccionado una Constitución que parecía el producto de esa frase de un cultísimo escritor italiano que había inmortalizado en una extraordinaria novela Il Gatopardo: «Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie».

NO LES CONVIENE A NADIE RECONOCER LA REALIDAD

Ni al oficialismo ni a la oposición les convenía reconocer el estado real de la pesada herencia que había recibido Nicolás Maduro Moro hay algunos personajes históricos que son como el mito del Cid Campeador que ganan batallas después de muertos. Luego de seis años de duro batallar contra una oposición recalcitrante que sabotea al gobierno en todos los escenarios, que creo La Salida I y la Salida II que perjudico económicamente a todo el país, que pide sanciones en el extranjero, que se alía a los peores personajes de la política latinoamericana como Uribe y otros. Que encuentra aliados en los sectores económicos desplazados por Nicolás Maduro que algunos apodan bolichicos que cuentan con ingentes fortunas y relaciones entre el sector militar y oficial.

Utilizan manipulando con habilidad a esos “tontos útiles” de la vieja izquierda como el anacrónismo como unos cuantos dirigentes de esas entelequias que habitan en PCV,PPT,Tupamaros y otros que definen como legado de Hugo Chávez a esas empresas intocables del estado que producen pérdidas multimillonarias.

También los propios errores del madurismo encajonado/entrampado dentro de esos parámetros que él no creo y que son muy difíciles de evadir.

ENTENDER SIN COMPLEJO LA ACTUAL SITUACION

Toda elección por fuerza mayor populariza nombres que bajo otras modalidades sería imposible hacerlo en tan breve tiempo. También es una oportunidad de presentar modelos, programas; el común de los ciudadanos están pendientes de escuchar. Por eso Nicolás Maduro presento unos 100 nombres que serán populares en los 24 estados del país. Él los define como la Generación de oro y entre ellos estarán los futuros candidatos a gobernadores y alcaldes y quienes en el Parlamento defenderan las orientaciones (leyes) que propondrán al país.

Nicolás Maduro pese a todas las adversidades como nunca había tenido algún presidente de Venezuela fue tejiendo una filigrana compleja creciendo su poder. Planificando a largo alcance, con habilidad, astucia y paciencia. Con el pragmatismo que significa “arar con los bueyes que se tienen”. Mimetizándose cuando debía hacerlo. Estas elecciones si sufragan más del 40 % del electorado será un éxito extraordinario. No busca legitimarse ante el exterior ni el interior ya que sabe y entiende que eso no será posible aun otorgando las mejores condiciones electorales.

Su jugada maestra es la Ley antibloqueo que es el único camino que hay para salir de la situación en que nos encontramos. En caso de que la oposición se oponga quedara al desnudo con sus aliados y no tendrá política a futuro. Nicolás Maduro se deslastrara de esa anacrónica izquierda que “ni olvida ni aprende de sus errores”. Obtendría en el centro futuros aliados. Mejoraría el nivel cualitativo de los dirigentes del PSUV, renovaría al partido y al estado. Reducirá en parte, solo en parte la inmensa y profunda corrupción. Mejorarían los servicios por las privatizaciones y de paso reingresarían al país inmensos capitales. Se podría decir no “importa el color que tenga los ojos del gato lo importante es que cace.”

Nicolás Maduro fue subestimado por propios y extraños. Confundieron el papel que interpretaba con el personaje que es. Entendió que la política es antes que nada un espectáculo y surfeo en ese teatro.

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