Enrique Ochoa Antich en su cuenta Twitter: Que la oposición asuma sus errores

OJALÁ EL PSUV COMPRENDA QUE EL SECTARISMO NO AYUDARÁ A REINSTITUCIONALIZAR AL ESTADO y sólo profundizaría el hambre, la inflación y la destrucción de los servicios públicosOjalá que los nuevos Poderes Públicos que la AN designe expresen la pluralidad nacional y reinstitucionalicen al Estado
Enrique Ochoa Antich (@eochoa_antich) twitteó: 1/6 
Hoy toca con reciedumbre asumir los errores. Si luego de las victorias de 2006/2015, hoy el PSUV reconquista la AN y la oposición se encuentra más derrotada que nunca, es a causa de dejarnos tentar por el extremismo desde 2016 en adelante. ¡No le echemos la culpa a otros!
https://t.co/dMttT0buqO (https://twitter.com/eochoa_antich/status/1346462593028923392?s=20)
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Si en vez de meternos en el inmediatismo del «Maduro vete ya» hubiésemos continuado la ruta democrática, pudimos ganar las gobernaciones en 2016, las alcaldías en 2017 y la presidencia en 2018. Pero nos volvimos locos con la victoria, nos fuimos de bruces y botamos el juego.
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Por otra parte, el PSUV no puede pensar que por ganar las parlamentarias con 26 % de los votos del REP y gracias a la torpe abstención opositora, es el dueño del patio. Quiero creer que un hombre inteligente como Jorge Rodríguez lo comprenda así y actúe con amplitud 
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Lamento, por el país, que el PSUV no se haya abierto a la participación de la oposición en la directiva de la nueva AN. Y quiero creer que los nuevos Poderes Públicos que la AN designe expresen la pluralidad nacional y reinstitucionalicen al Estado.
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El sectarismo y el control de todo, ni siquiera porque hubiesen ganado con más del 26 %, sólo profundizará la crisis política, económica y social. Se necesita unidad de todos para superar las dificultades del hambre, la inflación, la destrucción de los servicios y las ilegales sanciones de EEUU.
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Ojalá se entienda la necesidad de un gobierno de unidad nacional.  A la oposición sólo le queda retomar la ruta democrática: participar en los Poderes Públicos, ganar las gobernaciones y alcaldías más importantes en 2021, y ponerle el ojo a las presidenciales de 2024.
Anexo a mi hilo:
Poner la foto de Chávez en la cámara, poco ayuda a la reinstitucionalización del país. Parece que el Estado fuese chavista y no debe serlo: el gobierno sí. El Estado debería representar también a los que no somos chavistas.

Anexo mi columna semanal publicada el lunes 4:
21 deseos para el 21
por Enrique Ochoa Antich 
1. Que mañana 5 el PSUV no disponga de la imagen de Chávez en el hemiciclo de la AN, testimoniando así que el Poder Legislativo es de todos y no sólo de una parcialidad política.
2. Que más allá de la correlación de fuerzas en curules, un diputado de oposición sea designado primer vicepresidente del parlamento, reconociendo así que la oposición democrática es mucho más que los votos obtenidos el 6D y que el PSUV es mucho menos que ese 95 % de diputados que ostenta.
3. Que, entre otras, la oposición democrática en la AN presida la Comisión de Contraloría, de modo que, en lo posible, esa instancia actúe con independencia del Ejecutivo al que debe controlar.
4. Que regrese sin traumas ni jiribillas, la práctica constitucional de la interpelación parlamentaria pública a ministros y otros funcionarios.
5. Que la mayoría chavista de la AN designe nuevos Poderes Públicos autónomos, evitando nombrar en ellos a camaradas del partido que renuncian el día antes a su membresía: magistrados al TSJ que sean verdaderos juristas, un Contralor sin vínculos de solidaridad con aquéllos a quienes debe controlar, un Defensor que hable y que denuncie (sin hacer política subalterna con su cargo, claro está), y un CNE aún más plural y equilibrado que el actual.
5. Que el PSUV cumpla la promesa presidencial de debatir en la AN la Ley Antibloqueo, de modo de remediar su deriva autocrática (reformar el exabrupto según el cual el Presidente de la República puede derogar leyes que constitucionalmente sólo pueden ser derogadas mediante nuevas leyes sancionadas por la AN y eliminar de su texto todo lo relativo al secretismo en su ejecución) y potenciar con audacia su vertiente privatizadora de las miles de empresas en mala hora estatizadas, hoy improductivas, convertidas en desaguaderos de los dineros públicos, de modo de avanzar con paso firme a una economía social de mercado
6. Que la AN debata una reforma constitucional que establezca la designación parlamentaria por consenso de un vicepresidente con atribuciones de jefe de gobierno que conforme con el Presidente y jefe de Estado un gobierno de emergencia y unidad nacional
7. Que la AN se apreste, con participación de sindicatos y gremios empresariales, a debatir un Pacto Social por la recuperación del salario real de los trabajadores y de sus pensiones y jubilaciones: conformando un Fondo de Compensación Salarial y Pensional con los recursos provenientes de las privatizaciones para el pago de bonos en divisas y la conversión de los actuales trabajadores de las empresas estatizadas en accionistas de las empresas privatizadas, mediante formas de propiedad cogestionaria.
8. Que se proceda a regresarle mediante una profunda reforma de su ley, toda la autonomía que requiere la institución del Banco Central, designando una directiva que se corresponda a tales propósitos, y que a partir de allí se elabore un Pacto Nacional Anti-inflacionario que reduzca a mínimos tolerables el déficit fiscal.
9. Que como una sola voz, la voz de la nación, la AN se dirija a toda la comunidad internacional, comenzando por la administración del presidente electo de los EEUU, Joe Biden, a los fines de exigir la suspensión de todo tipo de medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela, incluyendo las sanciones individuales (a menos que se trate de delitos cometidos en el territorio de otros países), y el retorno a manos de la república de los bienes nacionales ilegalmente confiscados por los EEUU y Colombia.
10. Que la AN designe, intra y extramuros, una amplia Comisión de Diálogo, Verdad y Reconciliación Nacional, de modo de iniciar un proceso consistente de negociación entre la oposición y el gobierno y entre Venezuela y los EEUU y la Unión Europea; y que el Ejecutivo amplíe el Consejo de Estado a toda la pluralidad nacional como ente rector para luchar y derrotar la segunda ola de la pandemia del COVID
11. Que en el llamado G4 se produzca entre sus miembros un deslinde claro de quienes comparten la ruta democrática y electoral para un cambio político democrático en paz y soberanía respecto de quienes buscan un cambio a la fuerza, mediante sanciones y propiciando una intervención  militar extranjera sobre nuestra nación.
12. Que la oposición democrática se comprometa a excluir de su léxico el vocablo abstencióny regrese al camino electoral del voto siempre, es decir, de la larga marcha por las instituciones que emprendimos con éxito de 2006 a 2015, ganando en 2021 tantas gobernaciones  y alcaldías como sea posible y poniendo la mirada en las presidenciales de 2024.
13. Que la oposición democrática asuma el compromiso de dialogar y negociar siempre, al margen de las dificultades y los obstáculos que se presenten en el camino, y que cuando un determinado proceso de diálogo fracase, diga con Arturo Sosa que lo que hay que hacer al día siguiente es dialogar de nuevo.
14. Que la oposición democrática asuma como un principio irrenunciable la paz, lo que implica tomar distancia de toda protesta violenta, por justa que sea, y promover las protestas sólo pacíficas, principalmente aquellas que reivindiquen los derechos sociales del pueblo.
15. Que, incluso para cambiarla, la oposición democrática se apegue al compromiso de defender y resguardar la actual Constitución de la República
16. Que la oposición democrática tremole un programa basado en dos ideas centrales: defensa y resguardo de la democracia liberal representativa para avanzar, a partir de ella y nunca contra ella, hacia escenarios cada vez más frecuentes de democracia participativa y directa; y defensa y resguardo de una economía social de mercado con presencia de un vigoroso Estado de bienestar que regule pero no sea empresario y que, a partir del desarrollo  de las fuerzas productivas y de la creación de riqueza que aquélla supone, y a través de impuestos, asegure la redistribución de la abundancia y no de la escasez, mediante un sistema de salud eficiente, una seguridad social inclusiva, un sistema educativo de calidad para todos y unos servicios públicos que funcionen con igualdad social.
17. Que Venezuela avance hacia una economía exportadora más allá del petróleo, de modo de ir en busca de los vastos mercados internacionales que multipliquen el establecimiento de numerosos centros de producción nacional e incrementen el empleo estable y digno.
18.  Que seamos capaces de avanzar con determinación para su pleno aprovechamiento hacia las enormes fuentes que Venezuela tiene de energías limpias como el agua, el viento y el sol.
19. Que sin prejuicios, y con la reforma constitucional que haga falta aprobada en referendo, exploremos la posibilidad de un gran negocio transnacional con petróleo (incluyendo concesiones) que nos permita acceder a suficientes recursos en divisas para: uno, renegociar y pagar al menos parte de la onerosa deuda externa; dos, reconstruir nuestra infraestructura de servicios, al menos a los niveles de hace 20 años; tres, potenciar mediante créditos aquellas áreas de nuestra economía con suficientes ventajas comparativas y competitivas como para poder acceder con éxito a los mercados internacionales; cuatro, reconstruir nuestra industria petrolera; y cinco, garantizar el mantenimiento de todos aquellos programas sociales reproductivos para los más pobres y débiles sociales. 
20. Que el debate político nacional deseche para siempre el odio y el insulto, y que el respeto y el reconocimiento por el otro, por el que piensa diferente, por el adversario, sean la norma y no la excepción
21. Que los venezolanos comprendamos que sólo la unidad de todos puede sacarnos del atolladero en que nos encontramos, y que como en el siglo XIX conquistamos unidos, aristócratas y plebeyos, la independencia, y en el siglo XX conquistamos unidos, izquierdas y derechas, la democracia, solo una tercera unidad, la del siglo XXI, podrá enrumbarnos por la senda de la modernización institucional hacia una democracia plena y del desarrollo y del progreso con justicia social para todos.

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