4 de Febrero, la gran estafa política del S XX..

Por Carlos Teixeira
Prof. CS Sociales e Historia.

El 4- F de 1992, fue la consecuencia de diversos factores, el más significativo, representado por el agotamiento del pacto de Pto Fijo que había servido para darle estabilidad política y gobernanza a la República de Venezuela, en los primeros 30 años de reiniciados los gobiernos civiles democráticos , luego de la caída de la dictadura militar perejimenizta. Mientras que en el plano económico, el rentismo petrolero, creador del espejismo de que éramos un país rico, sufría los vaivenes de los precios petroleros, impactando negativamente en el cuerpo social, sobre todo, en la población con menos recursos, aumentando así el resentimiento de este mayoritario sector social del país.


Los partidos fundamentales como AD y COPEI entraron en crisis, dejaron de ser interlocutores de la sociedad diversa, fueron copados por el pragmatismo de una longevocracia que se caracterizó por no permitir el relevo generacional en esas importantes organizaciones y se colocaron al servicio de grupos de intereses distintos a los postulados programáticos de éstos partidos.

La clase política dirigente de entonces, se mostraba reticente a poner en práctica las propias recomendaciones de la Copre que procuraban modernizar el estado Venezolano y colocarlo a la par de otras naciones que ya habían entrado al S. XXI, modernizando su economía y haciendo reformas políticas que oxigenaron sus respectivos régimen democráticos. El alzamiento militar del 4-F, también fue estimado por muchos factores de poder económico y mediático que hicieron de la antipolítica, una ofensiva política permanente que fue minando las bases de apoyo social de los partidos AD COPEI, removiendo los orígenes históricos de nuestra República, procurando » un hombre fuerte» , » un salvador de la patria», » el gendarme necesario» que ilustró Laureano Vallenilla Lanz.


De igual manera, habían ocurrido hechos como la explosión social del año 89, luego de la aplicación de medidas macroeconómicas que no fueron explicadas con suficiencia al país, sino que, CAP, rodeado de un grupo iluminado de tecnócratas, pensó que su carisma y lliderazgo, más lo fresco de su triunfo electoral en Diciembre 88, bastaba para dar un salto de la magnitud que se propuso con la aplicación del » gran viraje». Ni su propio partido, AD, participó en la elaboración de ese necesario pero incomprendido, programa de ajustes que generó mayor descontento social , toda vez que era la negación de la consigna que permeó a la mayoría electoral que le dio el holgado triunfo presidencial a CAP, » con AD se vive mejor «, recuerdo iluso de su primer gobierno, beneficiado por un bom petrolero de los años 70, cuando aún no superábamos los 14 millones de habitantes.


También es cierto que muchos hechos de corrupción, denunciados por parlamentarios y periodistas de investigación que involucraban a actores políticos y militares, oradaba a la institución castrense, que además , había sido penetrada desde su seno, por corrientes de pensamientos bolivariano y revolucionario , vinculados a sectores políticos de izquierda y la intelectualidad venezolana, adversarios históricos de CAP y AD, consiguiendo justificaciones suficientes, para alentar el fracasado alzamiento militar del 4- F.


Cabe destacar que ni uno solo de los problemas , levantados como justificación de este alzamiento , por parte de los militares golpistas ya instslados en el poder , desde hace 22 años, han logrado minimizar o superar. Por el contrario, se ha agravado, la corrupción se ha incrementado a niveles nunca visto en toda la historia de Venezuela, la pobreza se ha multiplicado, se formó una nueva oligarquía rojiverde , depredadora, ruinosa, destructora de la infraestructura industrial productiva del país. Los herederos del 4- F, Cercenan las libertades democráticas, como el derecho a la libertad de expresión, contratación colectiva, libertad sindical, derecho a huelga y manifestación pública, sufren restricciones, persecución, cárcel y exilio y hasta asesinatos, los dirigentes que el gobierno considere enemigos.


Por ello, haciendo un balance breve, luego de 29 años del luctuoso 4-F, no hay duda alguna, ese hecho histórico con protagonistas militares, hoy en el poder , ha sido la estafa política más grande de toda nuestra historia republicana.

CarlosTeixeira.
Prof. Cs Sociales
e historia.

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