Insólito

Por Luz Marina Molina


Se supone que las etapas duras y los tiempos difíciles, debieran dejarnos un profundo aprendizaje, porque vaya que tenemos que hacer cosas para superar algunos momentos, y para pelear las batallas que van llegando, en las que sólo nos queda defendernos, más estas últimas, donde está comprometida, nada más y nada menos, que la vida.


Pero resulta insólito, más que banal, ridículo e intolerable, que haya gente en Venezuela celebrando Haloween, sin saber si quiera, que es eso y que significa.


Hay personas que lo celebran, porque se creen gringos, por aquello de ese sueño americano que los atormenta; y en el fondo alimenta su ego, tratando de copiar culturas y patrones, pero mal copiados, por cierto.


Haloween no es una fiesta gringa, como estoy segura piensa la mayoría, su origen es celta (Irlanda) y es una fiesta cristiana y religiosa, quizás como la antesala al día de los Santos.


Aquí en Venezuela, es un motivo para hacer grandes celebraciones y rumbas, a pesar de la pandemia, donde hay de todo, menos lo bueno. Hay caña, hay cigarro, hay drogas y una inconsciencia inmensa de la destrucción inminente de nuestra condición como seres humanos.


Resulta pasmoso ver personas, que día a día, no tienen para alimentarse bien, celebrando Haloween, involucran a la familia, a los amigos, y tristemente, a sus hijos e hijas, a quienes los ponen, en el peor de los casos, a rendirle pleitesía a esas figuras y muñecos feos y horrorosos, que representan la maldad.
Después lloran, después se lamentan, y después hablan paja, echándole la culpa al Gobierno, echándole la culpa de sus desgracias y desatinos, a todo aquel, porque todos entonces tienen la culpa, menos ellos.
Cada día que vivo me convenzo más de que nuestro problema, más que político, más que económico, es cultural. Y hoy, amanecen todos los estados del whatsapp saturados de episodios de festín, de disfraces, de rumba, de un sin fin de botellas, en fila, que parecieran las colas para surtir gasolina, o para pagar 1$ por la bombona de gas en La Guaira.


Pero eso es lo que tenemos, una manada de irresponsables, que a pesar de estar haciendo maromas, para subsistir en un país, donde te pagan en soberanos y compras en dólares, donde el dolar paralelo es el corazón de la Patria, y quien dicta la pauta del día, se siguen entregando, a quienes le inoculan por ejemplo, Halloween, el espíritu de la navidad, y otras frívolas celebraciones, que al final, se traducen en pesadumbre y más necesidad, como si no tenemos ya bastante, con todo lo que está ocurriendo. I N S O L I T O.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *