Jorge Luis García Carneiro un gobernador que no tenía padrote

Se marchó uno de los soldados más fieles de la Revolución

Por: Lcda. Luz Marina Molina

Se marchó el soldado más leal de Chávez, el Revolucionario más comprometido con la causa política, el mejor Gobernador de Venezuela.

Con mucho pesar recibimos hoy la desagradable noticia de la partida repentina del General en Jefe, Jorge Luis García Carneiro, en momentos tan comprometidos y tristes para la Patria.

Carneiro, como le llamábamos con mucho cariño y respeto, fue un Gobernador de lujo, un hombre de a pie, comprometido no solamente con Hugo Chávez, su amigo y compañero de armas, sino con el pueblo. Sin haber nacido en Vargas, hoy estado La Guaira, Carneiro se convirtió en su insigne hijo adoptivo, quiso esta tierra como la suya, y por ella y su gente trabajó hasta el último día de su vida.

Ninguna persona que viva en La Guaira puede decir que no vió al General por allí caminando, cualquier día y a cualquier hora. Carneiro tenía su Despacho en la calle, allí atendía y recibía al pueblo, y allí mismo le procuraba atención y solucionaba los problemas.

No era un Gobernador de escritorio, ni de oficina con aire acondicionado, recuerdo una vez, a propósito de una entrevista que le hiciera, siendo yo Jefa de Información del Diario VEA, en la Casa de Gobierno de Playa Grande que le pregunté General y desde donde despacha usted? Me dijo desde donde me encuentre, porque te voy a decir algo, me dijo calladito, “yo no se dónde está ubicada la oficina del Gobernador del estado Vargas”.

Fue un trabajador acérrimo, lo recuerdo en su ejercicio como militar activo, porque trabajé 13 años en el Ministerio de la Defensa, un hombre organizado, sencillo, cálido, pero no dejó jamás de ser un Comando, un Guerrero, uno de estos señores que cuando hablaba metía miedo porque fue un hombre de temple, de una intachable disciplina castrense, de esos años, fue recio, y siempre muy serio.

Los eventos comunitarios con el general Carneiro eran muy emotivos, la gente lo quiso mucho de verdad. Generaba el mismo furor colectivo al llegar a cada comunidad, a cada parroquia desde el año 2008 cuando asumió la Gobernación, hasta sus últimas apariciones en público, se ganó el cariño de los guaireños y guaireñas, y lo más importante, se ganó el respeto de quienes aprecian, sin tintes políticos, de quienes reconocen su esfuerzo, su lealtad y entrega a estas hermosas costas del Litoral Central, que hoy lo despedimos con un profundo dolor.

Jorge Luis García Carneiro levantó y edificó un Estado que quedó duramente afectado en la tragedia de Vargas de 1999, es muy difícil no reconocer el amor que le puso a su ejercicio político, por eso hoy nos causa mucha pena despedirlo y saber que se marcha en un momento crucial, cuando estamos en el umbral de unas elecciones estratégicas en Venezuela.

Solamente nos queda esperar, que quien lo reemplace, lo haga con la misma devoción y el mismo compromiso, lo contrario nos causaría un daño irrecuperable.

Le va a costar bastante a su sucesor acoplarse al tren de Carneiro, fue un trovador incansable, un caminante que abría caminos al andar, como decía Alí en sus letras, un Gobernador de lujo, como comento al principio de mi escrito.

Se ha marchado el hijo ilustre de La Guaira y sin adular a nadie, porque no es mi estilo, ni enaltecerlo, porque ya no está físicamente, pero sin duda, la Revolución pierde un soldado de sus tropas más fieles y comprometidas.

Hasta la Victoria Siempre Camarada Gobernador

Honor y Gloria

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