Las secuelas de la COVID-19 complican la vida de los pacientes recuperados

Omarela Depablos @omarela13h │ Cronica Uno

Cuando una persona supera el coronavirus, los síntomas pueden persistir. Estudios revelan que puede afectar diferentes sistemas del organismo. Uno de cada 10 contagiados llega a presentar secuelas hasta 12 semanas después de adquirir el virus, afirma una encuesta elaborada por la Oficina del Reino Unido para Estimaciones Estadísticas.

San Antonio. “Mi mamá me dice que no quiere vivir”, comenta Yamilet*. Un mes después de que a su madre, Carmen*, le dieron de alta por COVID-19, esta le suplica a su familia que la deje morir. El psicólogo le diagnosticó depresión, ansiedad e insomnio, varias de las múltiples secuelas que enfrentan los pacientes post-COVID-19 y de las más comunes, según el más reciente estudio de la revista científica norteamericana Nature Research.

Además de arrastrar trastornos mentales, Carmen también tiene síntomas persistentes del virus como distorsión del olfato y gusto. Le duelen los músculos y articulaciones, se siente “muy cansada” y ha perdido pelo. Los primeros días en casa presentó insuficiencia respiratoria leve, por lo que su familia guarda una pequeña bombona de oxígeno. “Uno nunca sabe”, dice Yamilet.

Uno de cada 10 contagiados de coronavirus puede sufrir secuelas por un período de 12 semanas o más, reveló una encuesta elaborada por Oficina del Reino Unido para Estimaciones Estadísticas. El estudio señala que 30 % de los pacientes tenían síntomas persistentes nueve meses después de adquirir el virus

En la última actualización de su resumen sobre las secuelas y situación del COVID-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las complicaciones más graves a largo plazo son más comunes en pacientes que requieren hospitalización. Como en Carmen, quien por dos meses estuvo ingresada en la Unidad de Cuidados Moderados del Hospital Victorino Santaella Ruíz, en el estado Miranda.

Aunque también tiene complicaciones como la alteración de la flora bacteriana intestinal, es posible que no esté asociada al virus. El médico internista, Juan Vargas, explica que el trastorno está relacionado con el uso prolongado de antibióticos. Una incorrecta medicación podría resultar severa y difícil de tratar. En el caso de la paciente de 54 años le genera diarrea y malestar estomacal.

Si bien algunas alteraciones se deben a efectos de los fármacos que fueron utilizados para tratar el virus, otras están ligadas a la enfermedad. De acuerdo con la OMS, las distintas secuelas pueden afectar diferentes sistemas de órganos en el cuerpo. Las más comunes inciden en el sistema cardiovascular, respiratorio, neurológico, dermatológico y psiquiátrico.

Todavía no existe un tratamiento efectivo para el coronavirus, tampoco para sus secuelas. Científicos en todo el mundo trabajan en su desarrollo. Por lo tanto, dependiendo de dónde se presente la afectación, especialistas recomiendan acudir con un profesional.

“Las secuelas aún no son claras. Hay pacientes que a pesar de haber tenido síntomas leves presentan alteración de la memoria, por ejemplo. Aún lo están estudiando”, afirma el doctor Vargas.

Trastornos psiquiátricos complican las secuelas

Luego de pasar 60 días en medio de la soledad, conectada a un respirador y atormentada por los sonidos de las máquinas de oxígeno, Carmen tiene miedo de levantarse de su cama, moverse y comer. Cree que aún tiene COVID-19 y que pronto va a morir.

Ana Cecilia Márquez, secretaria general de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría, afirma que las personas que superaron el coronavirus conforman una nueva población de pacientes psiquiátricos. Muchos de ellos con desordenes psicosomáticos, es decir, síntomas físicos que se ven agravados por trastornos mentales.

La intensidad de los síntomas psicológicos de pacientes que sobrevivieron a la enfermedad depende de las circunstancias en las que fueron atendidos, explica la psicóloga Yorelis Acosta. Las personas que estuvieron aisladas en centros de salud de dudosas condiciones pueden presentar trastornos mentales más agudos.

Yamilet desconoce el trato y condiciones a los que estuvo sometida su madre durante la hospitalización. Solo desea que la pesadilla que inició hace tres meses pronto termine.

Foto: Omarela Depablos

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